Archive for agosto, 2016

DJI, la compañía china que reina en los cielos

Jueves, agosto 4th, 2016

DJI se sitúa en el Silicon Valley chino. EL MUNDO

  • Comercializa el 70% de los drones civiles que se venden en el planeta. El año pasado fue valorada en 10.000 millones de dólares

En la sexta planta de un enorme edificio del parque tecnológico de Shenzhen, una vistosa vitrina que cumple la función de museo ilustra al visitante sobre las creaciones que en tan sólo una década han transformado lo que una vez fue el sueño de un chiquillo en una de las empresas más rentables de toda China.

Por orden cronológico, se exponen las versiones de los modelos Inspire o Phantom que, junto con otros aparatos, han catapultado al éxito a DJI Technology, la reina mundial en la fabricación y venta de drones civiles para el público. Una compañía que, gracias a su innovación, desarrollo y precios, copa a día de hoy el 70% de un mercado joven. De los 5.000 millones de dólares que movió en 2015, Wintergreen Research calcula que en 2021 podría superar los 27.000 millones.

DJI es el fruto del empeño del ambicioso treintañero Wang Tao, también conocido como Frank Wang, admirador confeso de Steve Jobs. Según ha relatado él mismo en numerosas ocasiones, su obsesión por los cielos se forjó en la escuela primaria tras devorar un cómic sobre las aventuras de un helicóptero. A los 16 sus padres premiaron sus buenas notas con un aeroplano a control remoto que estrelló debido a su complicado manejo. Para colmo, tuvo que esperar meses a que llegaran las piezas de recambio. Como señaló a este diario Adam Najberg, director de comunicación de la firma china, “esto le hizo ver la necesidad de crear aparatos con tecnología al alcance de todo el mundo”.

Wang también falló en sus pretensiones de aterrizar en una universidad estadounidense de élite como MIT o Stanford, y acabó cursando sus estudios de ingeniería electrónica en la Universidad de Ciencia de Hong Kong. En su último año, se dedicó a la construcción de una nave pilotada por control remoto para su proyecto de fin de carrera y que puso las bases del futuro negocio.

En 2006, el recién licenciado y otros dos compañeros se trasladaron a Shenzhen. En su piso compartido, trabajaron en la creación de prototipos de controladores de vuelo, momento en el que fundaron DJI. Pronto empezaron las primeras ventas a universidades y compañías eléctricas estatales, que les permitieron pagar a un reducido grupo de empleados mientras ellos tres vivían de lo quedaba de sus becas. “No sabíamos cómo de grande podía ser el mercado”, declaró a la revista Forbes.

Pero pronto la falta de una visión de futuro y la complicada personalidad de Wang comenzaron a causar conflictos. Dos años después casi todo el equipo fundador se había marchado.

Despegue al éxito

Poco a poco, este emprendedor fue rodeándose de personas más cercanas a él y su familia, y se alió con Colin Guinn, con quien años más tarde viviría una sonora ruptura que acabó con el estadounidense trabajando para 3D Robotics, la competencia directa. Fueron años de pruebas, ferias y búsqueda de nichos de mercado, un trabajo que en 2013 tuvo su recompensa.

Ese año, DJI dio a conocer su modelo Phantom 1, el primer cuadricóptero con sistema GPS en venderse montado y listo para volar, lo que puso al alcance del gran público una tecnología que hasta entonces estaba reservada para los expertos. Su simplicidad y facilidad de manejo convirtieron a este aparato en el más vendido de la compañía, que tras romper con la oficina de Guinn en Estados Unidos, cerró ese año con unas ganacias de 130 millones de dólares.

Desde entonces, la empresa no ha parado de crecer, y de los 20 trabajadores con los que contaba en un inicio, ha pasado a emplear a unas 4.000 personas en sus centros de China, Corea del Sur, Japón o Alemania entre otros países. El año pasado, la firma fue valorada en 10.000 millones de dólares, lo que la convirtió en una de las start up más cotizadas, y logró unos beneficios estimados de 1.000 millones dólares (DJI no revela sus ganancias), una cantidad que desde la propia empresa esperan que aumente este año.

De acuerdo con Najberg, las bases de su éxito son varias. Principalmente, un gran equipo de desarrolladores y técnicos. Sin ir más lejos, en marzo de este año se presentó el Phantom 4, un aparato que se ha ganado multitud de alabanzas gracias a la calidad de su cámara o su facilidad de manejo.

Otro factor de éxito es la localización en Shenzhen, el Silicon Valley chino que ha experimentado un tremendo auge. Para Najberg, además de epicentro de la industria tecnológica en China, esta ciudad “tiene algo especial porque acepta el fallo como alternativa, algo que si fundas una start up va a pasar tarde o temprano. Es algo que no casa con la tradición china, pero que aquí está permitido”.

Precisamente, ha sido en esta ciudad donde la empresa DJI ha inaugurado este año una de sus dos tiendas físicas (la otra está en Seúl). Con un estilo futurista similar al de Apple.

Desde DJI aseguran que seguirán apostando por la fórmula que les ha situado en lo más alto. “Uno de nuestros retos es llegar a usuarios por primera vez. Luego, ellos mismos comprenden las múltiples posibilidades que les ofrece”, sentenció Perry.

FUENTE: EL MUNDO

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Las muertes por exceso de trabajo alcanzan un nuevo récord en Japón

Jueves, agosto 4th, 2016

La viuda de un empleado que falleció por exceso de trabajo REUTERS

  • El año pasado murieron 189 personas a causa de la fatiga laboral extrema, aunque los expertos estiman que la cifra real se cuenta por millares
  • “El gobierno organiza conferencias y publica carteles sobre este problema, pero es propaganda. El problema real es reducir las horas de trabajo y no están haciendo lo suficiente”

En junio de 2013, un grupo de periodistas, activistas y profesores universitarios se reunieron para dilucidar la segunda edición del llamado ‘Premio a las Empresas Negras‘.

La firma Watami Foodservice, una conocida cadena de restaurantes japoneses, obtuvo el galardón por segundo año consecutivo muy por delante de otras empresas dedicadas a la venta de textiles, libros de texto, transportes y hasta una universidad.

Watami, cuyo dueño es el conocido multimillonario y político local Miki Watanabe, obtuvo el 72% de los votos después de que los expertos examinaran todos los requerimientos del concurso entre los que figuraban: excesos en las horas de trabajo, abuso de poder, bajos salarios, hostilidad hacia los sindicatos, negativa a pagar horas extras o arbitrariedades hacia los empleados temporales.

La cadena, que posee cientos de tabernas de estilo japones conocidas como ‘izakaya’, se ha ganado un significado lugar en la animadversión popular tras el suicidio en 2008 de Mina Mori, de 26 años, una empleada que se quitó la vida tras permanecer trabajando durante dos meses a un ritmo extenuante de 140 horas extras cada 30 días.

Además de su abrumadora rutina nocturna -que en muchas ocasiones la obligaba a dormitar en el mismo restaurante-, Mori tenía que asistir algunas mañana a sesiones de entrenamiento, se veía obligada a redactar informes sobre el funcionamiento del negocio o a memorizar el credo de la compañía, redactado por el dueño.

Incapaz de lidiar con tamaña presión, la fémina escribió una premonitoria misiva a sus padres en la decía: “me duele el cuerpo, estoy agotada, emocionalmente paralizada. Por favor ayudarme“.

Aunque el fallecimiento de Mina fue definido como “accidente laboral” en 2012, Watanabe se negó a pedir disculpas o a reunirse con los padres de la víctima hasta que accedió en diciembre pasado a pagarles 130 millones de yenes (unos 970.000 euros) y admitir su responsabilidad.

Los padres de Mina habían asegurado que para ellos el deceso de su hija -aunque inducido-, fue “un asesinato“. “Mientras que no se encuentre a los asesinos y no se les expulse (de la compañía), se producirán más asesinatos”, afirmaron en una misiva que dirigieron a los responsables de Watami.

‘Karoshi’

Pese a la repercusión mediática de este suceso y la aprobación de una nueva normativa en 2014 para frenar un fenómeno que tiene su propio término -se llama ‘karoshi‘-, lo cierto es que las últimas estadísticas oficiales volvieron a registrar un número récord de este tipos de trágicos incidentes en el último recuento anual.

Según el Ministerio de Trabajo japonés, el año pasado murieron hasta 189 personas -suicidios comprendidos- a causa de la fatiga laboral extrema, aunque los expertos estiman que la cifra real se cuenta por millares. Las demandas laborales relacionadas con esta práctica alcanzaron la cifra inédita de 2.310.

En los años del llamado “boom” japonés de los 70 y 80, los expertos estimaban que unas 10.000 morían anualmente en la nación asiática por este motivo.

Aunque los decesos a causa de un empleo extenuante se vincularon al mercado laboral japonés después de que se conociera el primer caso en 1969 -y alcanzaran cierta notoriedad a partir de los 80 y 90 con ejemplos como aquel conductor de autobuses que murió a los 37 años de una embolia tras pasar 15 años sin librar ni una sola jornada-, también es algo recurrente en países como Corea del Sur o China.

Los últimos datos gubernamentales son puestos en cuestión por Hiroshi Kawahito, secretario general del Consejo Nacional de Defensa de Víctimas de Karoshi (NDCVK), que opina que esos guarismos tendrían que multiplicar por diez ya que el asunto sigue siendo una suerte de tabú a nivel oficial. “El gobierno organiza conferencias y publica carteles sobre este problema, pero es propaganda. El problema real es reducir las horas de trabajo y no están haciendo lo suficiente. El problema es que la legislación laboral japonesa no tiene dientes”, manifestó a la agencia Reuters.

La legislación local permite las horas extras sin límite si hay un acuerdo entre la empresa y los empleados, y en un país donde la devoción por el trabajo constituye casi un culto, a muchos les parece lo lógico.

“La norma social en Japón estipula que los trabajadores prioricen sus responsabilidades laborales sobre la familia o las obligaciones comunitarias”, indicó Rika Morioka, una especialista en salud.

Los excesos laborales de las firmas japonesas no se justifican por la carestía de puestos de trabajo. Al contrario, los guarismos oficiales demuestran que existen hasta 1,28 empleos por cada persona que pretende incorporarse al mercado laboral.

Para Hirokazu Ouchi, profesor de la Universidad Chukyo y autor de un libro sobre esta problemática, el ‘Karoshi’ “es una táctica que usan las compañías para mantener los costes laborales a la baja, pero que también puede llevar a la muerte por exceso de trabajo“.

FUENTE: EL MUNDO (Javier Espinosa)

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La bacteria ‘zombi’ que ataca Siberia

Jueves, agosto 4th, 2016

Una mujer de la etnia Nenet camina entre renos en Siberia (Rusia). REUTERS

  • Un brote de carbunco en Siberia ha causado la muerte de un niño de 12 años y ha mandado a casi un centenar de personas al hospital
  • Algunos medios apuntan que el brote viene de un esqueleto de reno muerto hace 75 años y que ha quedado al descubierto por el deshielo
  • Alerta en el norte de Rusia por un brote de ántrax

Rusia ve con preocupación como un viejo enemigo vuelve del frío. Un brote de carbunco en Siberia ha causado la muerte de un niño de 12 años y ha mandado a casi un centenar de personas al hospital. La crisis ha ocasionado que la ministra de Sanidad rusa, Veronika Skvortsova, viaje a la localidad de Salejard, al norte de Siberia Occidental, para tomar el control de la situación. Algunos medios apuntan que el brote viene de un esqueleto de reno muerto hace 75 años y que ha quedado al descubierto por el deshielo. Esta bacteria ‘zombi’, que regresa desde cadáveres muertos hace décadas, ha pillado desprevenida a las autoridades de Siberia, donde se ha desatado el temor a este enemigo olvidado.

El gobernador de la región de Yamalo-Nenets, Dimitri Kobilkin, ha encargado efectuar una investigación minuciosa acerca de la asistencia médica prestada y ha ofrecido toda la ayuda necesaria a los habitantes después de que el pasado 25 de julio fuese implantada una cuarentena: más de 2.300 renos habían muerto por una epidemia de esta “peste siberiana”, como llaman a la enfermedad en Rusia. Con la muerte de los animales se desató la alarma y ahora el objetivo es que los humanos no sigan la misma suerte.

La última vez que se tuvo noticia de este mal en la región fue en 1941. El contagio ha sido posible por las inusuales altas temperaturas registradas en la zona el mes pasado, con máximas de hasta 35 grados centígrados.

La bacteria se conserva congelada en restos de todo tipo de animales. Así puede aguantar cientos de años, pero con un eventual deshielo llega el peligro. En algunas zonas de Rusia hay cadáveres enterrados muy cerca de la superficie, porque el permafrost dificulta excavar profundo. Los pueblos nómadas solían enterrar a los suyos cerca de los ríos. Algunas tribus dejaban a sus seres queridos fallecidos en una caja de madera sobre el suelo: el hielo hacía el resto. Pero las temperaturas medias en Rusia (especialmente las de las zonas más frías) han subido notablemente durante la última década. El deshielo hace correr el agua, que transporta esta bacteria desde el cadáver hasta la boca de otro ser vivo.

La ministra Skvortsova tenía ayer previsto reunirse con las autoridades locales en la región de Yamal para coordinar medidas para prevenir una epidemia tras el brote del Bacillus anthracis, que es el nombre y apellido de la bacteria causante del ántrax o carbunco, una enfermedad propia sobre todo del ganado herbívoro. Es un enemigo difícil de detectar, y Moscú ha enviado a la zona tropas preparadas para la guerra biológica.

Aunque el mal no suele afectar al hombre gracias a los avances de los programas de vacunación animal y a las mejoras higiénicas, el microorganismo no se ha erradicado. De hecho está en el arsenal biológico de más de una decena de países en todo el mundo. Hace un año un laboratorio militar ubicado en un polígono de las fuerzas militares de EEUU en Utah, envió por error esporas vivas de ántrax a decenas de laboratorios en EEUU, así como a Corea del Sur, Canadá y Australia. Rusia advirtió entonces de que el Pentágono estaba poniendo en peligro no solo a la población de EEUU, sino a la de otros países también.

La más famosa crisis del ántrax fue también en EEUU tras el 11-S. Cartas que contenían esporas de carbunco fueron enviadas a varias oficinas de medios de información y a senadores demócratas de Estados Unidos. Hubo 22 personas infectadas, 5 de las cuales fallecieron.

Una amenaza interna

Ahora el problema lo tienen los rusos dentro, pero como amenaza de epidemia. El niño fallecido pertenecía a una familia de nómadas y 211 personas tuvieron contacto directo con los renos enfermos. Un medio ruso, LifeNews, ha dicho que la madre del pequeño murió por la misma causa hace una semana. Más de 90 personas han sido hospitalizadas de manera preventiva y a ocho de ellas se les ha diagnosticado carbunco. Entre los ingresados hay 50 niños, seguramente debido en parte a que se han realizado análisis a todos los hijos de pastores de reno. Todavía se buscan más posibles afectados.

Brigadas de veterinarios han vacunado a más de 35.000 renos que pastan en los territorios próximos al foco de la epidemia. Las autoridades han evacuado a 63 residentes, manteniendo en cuarentena una zona 60 kilómetros a la redonda del foco de la infección.

Existen tres variantes de la infección por ántrax. La primera es cutánea y se produce por contacto con animales infectados, es la manifestación más común de la enfermedad y no es tan peligrosa. La segunda, gastrointestinal, sobreviene al comer carne mal cocinada de reses enfermas o agua contaminada por ellas: éste parece ser el caso del niño fallecido, que tuvo diarreas y vómitos antes de morir. El tercer tipo lo causa la inhalación de esporas de ántrax: es el llamado “carbunco pulmonar”, mortal en la mayoría de los casos. Se puede tratar con antibióticos, pero es fundamental que se suministren cuando ha pasado poco tiempo desde la infección.

Según la agencia rusa Sputnik, se está vacunando a los renos en las áreas colindantes con la zona de riesgo, ya van cerca de 9.000 animales. En total serán vacunados 41.000. Los restos de los renos muertos serán incinerados, pues las esporas del Bacillus anthracis sobreviven a temperaturas de hasta 140 grados centígrados. El bacilo puede permanecer en el ambiente durante muchos años. Las Tropas de Defensa Química y Biológica de Rusia han sido desplegadas para realizar pruebas de laboratorio de las muestras del suelo, detectar y eliminar el foco de la infección y deshacerse con eficacia de los cadáveres de los animales contaminados.

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