Archive for noviembre, 2014

Un estudio desvela que hablar de fútbol beneficia a personas con alzheimer

Lunes, noviembre 24th, 2014

Agencia EFE - El Alzheimer y el fútbol protagonizan la charla-coloquio en la que participan el director general de IMSERSO, César Antón Beltrán (c), el entrenador de la Selección Española de Fútbol, Vicente del Bosque (d), y el director del programa Informe Robinson, de Canal , Michael Robinson (i). EFE

Agencia EFE - El Alzheimer y el fútbol protagonizan la charla-coloquio en la que participan el director general de IMSERSO, César Antón Beltrán (c), el entrenador de la Selección Española de Fútbol, Vicente del Bosque (d), y el director del programa Informe Robinson, de Canal Plus , Michael Robinson (i). EFE

Un estudio ha desvelado que hablar de fútbol beneficia a personas con demencias y con alzheimer, según han detallado hoy en Salamanca dos de sus autoras, Laura Coll y Sara Domènech, médica y psicóloga, respectivamente, de la Fundación Salut i Envelliment (FSIE) de la Universidad Autónoma de Barcelona.

En una comparecencia ante los medios de comunicación antes de participar en la proyección del documental realizado por el programa Informe Robinson, “Fútbol, un refugio en el recuerdo”, las dos profesionales han desgranado este proyecto que se realiza, a través de talleres, en dos centros de Valencia y Barcelona y que se extenderá a Bilbao y a Salamanca.

“Estamos en la fase piloto, exploratoria, de este proyecto”, que se denomina “Estudio piloto: desarrollo y evolución de un programa de reminiscencia basado en el fútbol para personas mayores con deterioro cognitivo”, aunque ya se empiezan a descubrir “beneficios en personas con demencias”, ha observado Laura Coll.

Por ahora, como ha insistido en diversas ocasiones la psicóloga Sara Domènech, se ha visto que hablar de fútbol en personas con alzheimer u otras demencias “mejora su atención, beneficia a su estado de ánimo y al profesional le ayuda a conocer mejor al paciente”, según Coll.

El director general del Imserso, César Antón, ha asegurado, en rueda de prensa en el Centro de Referencia Estatal del Alzheimer en Salamanca, que de lo que se trata es de “avanzar en terapias no farmacológicas” para lograr “una mejor asistencia a las familias y a los pacientes”.

Un programa que ha sido impulsado por la Federación Española de Asociaciones de Futbolistas de Veteranos (FEAFV) y el Instituto de Envejecimiento de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y se basa en la terapia de la reminiscencia, “un tratamiento no farmacológico” que se utiliza “como terapia de estimulación cognitiva”, según Laura Coll.

También ayuda, según ha añadido esta médica del Instituto de Envejecimiento, “a implementar la atención de las personas con demencia a través de herramientas prácticas”, como es el fútbol y de las conversaciones con voluntarios y ex-futbolistas profesionales.

De esta manera, han convertido esos talleres en un lugar donde se habla “entre amigos” del deporte, con lo que se “ayuda a tener impacto emocional, hacer como si el paciente estuviera como en casa”.

Domenèch ha especificado que estos talleres se han realizado durante tres meses una vez por semana durante dos horas y ha contado con “entre 6 y 8 pacientes con deterioro cognitivo o demencias leves o moderadas”.

A través de fotografías de la época, de charlas de ex-jugadores profesionales, de vídeos o de objetos “se habla de fútbol”, se “ayuda a recordar a los pacientes con demencias” y se “los estimula con conversaciones de grupo”, con lo que se ha conseguido “mejorar” el “estado de ánimo del paciente, ya que van muy contentos al taller y allí están muy a gusto”.

FUENTE: AGENCIA EFE

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‘El Apolo fue una de las mayores hazañas de la especie humana’

Lunes, noviembre 24th, 2014

Alan Bean, en el estudio de su casa en Houston, rodeado de sus cuadros sobre la Luna.

Alan Bean, en el estudio de su casa en Houston, rodeado de sus cuadros sobre la Luna.

  • ENTREVISTA Alan Bean, ex astronauta de la misión Apolo 12 y pintor

Esta semana se cumple el 45 aniversario de la llegada del módulo lunar Intrepid, del Apolo 12, a la Luna. El Apolo 12 fue la segunda misión que llevó astronautas a la superficie lunar y la primera en realizar un alunizaje de precisión.

A pesar del éxito de Armstrong, Aldrin y Collins en el Apolo 11, su módulo lunar Eagle había aterrizado a algo más de seis kilómetros del lugar planeado. Este desempeño no era aceptable en futuras misiones si se deseaba aterrizar cerca de objetivos específicos de interés científico. La NASA desarrolló entonces las técnicas para poder alunizar con precisión y el Apolo 12 fue la misión encargada de demostrarlas, algo que consiguió al alunizar a tan solo 164 metros de su objetivo, el Surveyor III, una sonda que se había enviado a la Luna en 1967.

El Apolo 12 también es recordado por el incidente que sucedió durante su lanzamiento cuando el cohete Saturno V recibió el impacto de dos rayos pocos segundos después del despegue. El sistema eléctrico y la plataforma de navegación del módulo de mando, donde viajaban los astronautas, se vinieron abajo a la vez que se encendían todas las alarmas y luces de emergencia dentro de la nave. En aquél momento no se conocía la causa de lo que estaba pasando y la telemetría que se recibía en tierra era incongruente. Afortunadamente, el control de la misión supo finalmente lo que hacer y la situación fue resuelta progresivamente.

Alan Bean, en los tiempos del programa Apolo. NASA

La tripulación del Apolo 12 estuvo compuesta por Pete Conrad (comandante), Dick Gordon (piloto del módulo de mando) y Alan Bean (piloto del módulo lunar), siendo este último el único que vive en la actualidad. Aunque extrovertido, Bean es una persona con un alto grado de autocrítica y con capacidad para la introspección, lo que no se alineaba muy bien con el carácter predominante en el cuerpo de astronautas de su tiempo.

A pesar de ser un extraordinario y experimentado piloto de pruebas, su forma de ser dificultó su adaptación al nuevo entorno de la NASA. El pasar de los años desde su selección en 1963 y su posterior asignación al programa Skylab, hicieron que sus opciones de participar en un vuelo lunar se desvanecieran. Pete Conrad, sin embargo, había sido su instructor de vuelo en la base aérea de la Marina en Patuxent River y confiaba plenamente en él. Ya veterano de dos misiones Gemini, Conrad siempre le prestó su apoyo y le eligió como su piloto del módulo lunar para el Apolo 12. Años después, en 1973, Bean sería también comandante de su propia misión, el Skylab II (SL-3).

A sus 82 años, Bean se dedica al arte. Lo hace a tiempo total desde que abandonó la NASA en 1981. En su estudio de su casa en Houston pinta cuadros en los que captura escenas lunares que escaparon a la cámara y escenas que viven en su imaginación. Bean se considera a sí mismo un ‘artista-explorador’ y es el único pintor en la historia humana que ha estado en otro mundo y que pinta paisajes de ese mundo que ha visitado.

Con motivo del 45 aniversario del Apolo 12, el héroe de la conquista espacial ha concedido esta entrevista para recordar su trayectoria, su misión y, por supuesto, a su querido comandante y amigo Pete Conrad.

Alan Bean, en la Luna. NASA

Con motivo del 45 aniversario del Apolo 12, la segunda misión tripulada que llevó astronautas a la Luna, su piloto Alan Bean recuerda esta aventura y lamenta la situación actual de la exploración espacial.

Sé que le resultó especialmente difícil adaptarse al nuevo entorno de la NASA después de ser seleccionado astronauta. ¿Cómo consiguió superar esa situación?
El entorno en la NASA era muy diferente al de un escuadrón en la Marina, que era todo lo que conocía. No comprendía todo el politiqueo que había, no se me pasaba por la imaginación esa manera de funcionar. Sin embargo, Pete Conrad empezó a ser mi mentor en este sentido, empezó a mostrarme qué es lo que estaba pasando, cosas de las que yo no me daba cuenta. Yo no conseguí entender el nuevo entorno por mí mismo. Creo que en la vida es muy importante que encontremos, si podemos, personas con la capacidad y la voluntad de ayudarnos y enseñarnos. Pete fue esa persona para mí, y eso es algo por lo que siempre le estaré agradecido.
Fue asignado al Apolo 12, la segunda misión de alunizaje. ¿Le habría gustado que la suya hubiera sido la primera tripulación en pisar la Luna?
Todo el mundo entonces quería ser el primero en pisar la Luna. Al principio, la misión Apolo 11 estaba bien posicionada en el programa de vuelos para ser la primera en alunizar pero todo eso cambió a consecuencia del vuelo del Apolo 8, así que el Apolo 12 pasó a ser una misión con la posibilidad de hacer un segundo intento de alunizaje. En cualquier caso, nosotros éramos simplemente felices de poder formar parte de esta gran aventura. Nuestros objetivos eran principalmente formar parte de un buen equipo, ser los primeros pero estando contentos de estar en cualquier lugar en la asignación de vuelos.
Hubo un momento de enorme tensión durante el lanzamiento del Apolo 12, cuando el cohete Saturno V  fue impactado por dos rayos. ¿Cómo vivió este episodio? ¿Pasó miedo?
Habíamos sido una tripulación muy buena en los entrenamientos y muy bien formados por la NASA, pero lo que sucedió en esta ocasión fue algo en lo que nadie había pensado, así que cuando todas esas alarmas y luces de emergencia se encendieron, no supe qué hacer. No tuve miedo de morir, nunca me cruzó por la mente la posibilidad de morir, sólo pensé acerca de qué era lo que debía hacer. Era como tu peor pesadilla, estás entrenado para hacer algo y se presenta una situación a la que no sabes cómo responder. Afortunadamente, el equipo en el control de la misión nos salvó de esta. El Saturno V seguía volando adecuadamente. Esto era lo más importante. Si le llegan a afectar los rayos, entonces habríamos tenido un desastre en nuestras manos.
¿Qué destacaría de la misión del Apolo 12?
Conseguimos hacer lo que habíamos planeado para este vuelo. En la Luna, sin embargo, yo apunté la cámara de televisión accidentalmente hacia el Sol, cosa que no debería haber hecho. Estoy seguro de que me dijeron que no se podía pero supongo que lo olvidé. Esta fue una decepción para mí de esta misión, no tener retransmisión de televisión por mi culpa. En cualquier caso, hicimos nuestro trabajo, volvimos vivos a casa e hicimos el primer alunizaje de precisión, una capacidad que teníamos que demostrar para que misiones posteriores pudieran alunizar cerca de montañas, de grietas, o de cualquier otra cosa, así que nos sentimos contentos de formar parte de Apolo y de hacer nuestra aportación al progreso de la exploración espacial.
En contra de lo que mucha gente piensa, el piloto del módulo lunar no pilota el módulo lunar, lo pilota el comandante; sin embargo, tengo entendido que Pete Conrad le dejó pilotar el módulo lunar. ¿Qué maniobras ejecutó? ¿Disfrutó de poder pilotar el módulo lunar?
Ese fue un momento muy divertido. No quise maniobrar mucho porque estábamos en nuestra trayectoria de ascenso para encontrarnos con el módulo de mando, pero lo que hice fue mover la nave a derecha e izquierda, hacia arriba y hacia abajo, y luego la giré en cabeceo y en balanceo. La maniobré solo lo justo para sentir cómo volaba el módulo lunar. Pero me gustaría decir dos cosas sobre esto. Una es que Pete planeó esto para que lo pudiera hacer detrás de la Luna de forma que no se enteraran en el control de la misión. El detalle de que Pete pensara en mí y me dejara hacer esto demuestra la manera tan generosa en la que pensaba. Por otra parte, les contamos este hecho a todas las demás tripulaciones cuando volvimos de la Luna y ningún otro comandante en las siguientes misiones permitió que su piloto del módulo lunar pilotara un poco el módulo lunar. No hay ninguna razón que les impidiera haber hecho lo mismo que hizo Pete, pero no lo hicieron. Pete era un tipo único.
¿Siente nostalgia de Apolo?
No creo sentir nostalgia. Estoy orgulloso de haber sido parte de Apolo. Creo que fue una de las hazañas más grandes que América y la especie humana han logrado para avanzar en la historia. Yo simplemente me siento afortunado de haber sido parte de ello. Hay muchos astronautas que están mejor preparados que yo pero que no tienen esa oportunidad. Yo tuve la oportunidad de hacer todo eso, tuve la edad y la educación adecuadas, Pete Conrad tuvo que pensar que yo sería un buen piloto del módulo lunar; todo se alineó a mi favor para poder hacerlo. Tengo un sentimiento de haber sido bendecido en mi vida. He tenido más suerte de la que debería haber tenido en un centenar de vidas.
¿Cuáles cree que deberían ser los próximos pasos de la NASA en la exploración del espacio?
La NASA no va a poder ir a Marte o a la Luna con el presupuesto que recibe pero debe hacer las cosas lo mejor que pueda, no caer en la frustración y seguir preparada porque llegará el día en el que vendrán a la NASA, tal como hicieron en el pasado, y dirán algo así como ‘queremos que vayáis a la Luna, que lleguéis allí en determinada fecha, y os vamos a dar el dinero para hacerlo’. Mientras tanto, nada de esto va a suceder si no te asignan el presupuesto suficiente.
Después de dejar la NASA, se ha dedicado de lleno a la pintura. ¿Qué desea transmitir con su arte?
Dejé la NASA para contar historias acerca de la gran aventura que fue Apollo y contarlas de una manera que inspire a futuros exploradores que vayan al espacio. Algunas de las pinturas que hago versan sobre cosas que me gustaría haber hecho en la Luna y que no hice. Cuando otros vean esas cosas en mis pinturas, podrán decidir hacerlas o hacer cosas mejores. Esta es más o menos la razón por la que pinto lo que pinto, para celebrar y recordar cosas que gustarán a los seres humanos en el futuro.

Si quiere saber más sobre Alan Bean y sus cuadros, consulte la web Alan Bean o Alan Bean Gallery.

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Especial: El hombre en la Luna

‘Sólo llegaremos a Marte si estamos dispuestos a arriesgar la vida’

FUENTE: EL MUNDO (EDUARDO GARCÍA LLAMA < Houston)

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