Archive for junio 25th, 2012

La ciencia se acerca al Bosón de Higgs, la ‘partícula de Dios’

lunes, junio 25th, 2012

  • El director de la Organización Europea para la Investigación Nuclear señala que podría haber ya datos «suficientes» para hallarlo

El director general de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), Rolf Heuer, ha señalado que ya podría haber datos «suficientes» para hallar el Bosón de Higgs.

El próximo 4 de julio se celebra la Conferencia Internacional de Física de Altas Energías (ICHEP 2012) en donde se presentarán los últimos resultados obtenidos en los experimentos ATLAS y CMS del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) y la comunidad científica ya especula con que, en ese encuentro, el CERN realizará el anuncio de un descubrimiento.

La toma de datos para la ICHEP 2012 concluyó el lunes 18 de junio después de un «exitoso primer periodo» de funcionamiento del LHC durante este año, según ha explicado del CERN. Precisamente, Heuer ha señalado que es el «impresionante trabajo» que ha tenido el LHC en 2012 lo que «ha elevado las expectativas de cara a un descubrimiento».

El equipo de expertos que trabaja para la organización en Ginebra ha diseñado la actividad del LHC para el primer periodo de 2012 de manera que obtuviera la máxima cantidad de datos posibles antes de que se celebrara el ICHEP. De hecho, se han obtenido más datos entre abril y junio de este año que en todo 2011.

«La estrategia ha sido un éxito», ha indicado el director general del CERN. En un artículo en ‘The Bulletin’, Heuer ha indicado que «hallar el Bosón de Higgs es una posibilidad real y que, a menos de dos semanas para que se celebre la conferencia ICHEP, la noticias de los experimentos se esperado ansiosamente».

Sin embargo, ha pedido a la comunidad científica que tenga «un poco más de paciencia». Además, ha recordado que aunque ATLAS o CMS muestren datos el próximo 4 de julio que supongan el descubrimiento de la partícula «siempre se necesita tiempo para saber si es el Bosón de Higgs buscado durante mucho tiempo –el último ingrediente que falta en el Modelo Estándar de física de partículas– o si se trata de una forma más exótica de esta partícula de que podría abrir la puerta a una nueva física».

Por otra parte, Heuer se ha mostrado «feliz» porque el Consejo ha aprobado los presupuestos del CERN para el año 2013. Además, la organización ha recibido la notificación de Rusia acerca de su futura asociación al CERN.

FUENTE: LA VANGUARDIA / EUROPA PRESS

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Muere el ‘Solitario George’, la última tortuga de su especie

lunes, junio 25th, 2012

La tortuga gigante 'Solitario George' en una imagen tomada en 2009 AFP / Rodrigo Buendia

La tortuga gigante 'Solitario George' en una imagen tomada en 2009 AFP / Rodrigo Buendia

  • El reptil, que tenía más de cien años y vivía en Galápagos, podría haber muerto cuando se dirigía a un bebedero

El Solitario George, último superviviente de la subespecie chelonoidis abingdoni de las tortugas gigantes que dan nombre a las islas Galápagos de Ecuador, fue encontrado muerto hoy, informó la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG).

El cuerpo de George estaba en posición como si hubiera intentado dirigirse al bebedero, detalló la DPNG, que añadió que su edad exacta se desconoce, aunque «se estima que pasa de los cien años».

George era oriundo de la isla Pinta, la más septentrional de las Galápagos, y fue rescatado en 1972 por un grupo de cazadores dedicados a erradicar las cabras, una especie introducida por el hombre que diezmó el hábitat y llevó a las tortugas gigantes de esa isla al borde de la extinción.

Desde entonces, George formó parte del programa de crianza en cautiverio de la DPNG, que ejecutó diferentes iniciativas para intentar que se reprodujera, inicialmente con hembras de la especie de volcán Wolf, de la isla Isabela, con las que consiguió aparearse tras 15 años de convivencia, pero los huevos no fueron fértiles.

Posteriormente, se colocaron en su corral hembras de la especie de la isla Española, genéticamente más cercana, con las que se encontraba hasta hoy.

Las Islas Galápagos deben su nombre a las grandes tortugas que la habitan y sus reservas terrestre y marina contienen una rica biodiversidad, considerada como un laboratorio natural, que permitió al científico británico Charles Darwin desarrollar su teoría sobre la evolución y selección natural de las especies.

El archipiélago de Galápagos está situado a unos mil kilómetros de las costas continentales ecuatorianas y fue declarado en 1978 Patrimonio Natural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

FUENTE: LA VANGUARDIA / EFE

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15 años sin Jacques Cousteau

lunes, junio 25th, 2012

15 años sin Jacques Cousteau

15 años sin Jacques Cousteau


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Dentro del corazón de La Meca

lunes, junio 25th, 2012

Dentro del corazón de La Meca

«Lo siento, no os puedo prestar mi conductor mañana, lo mejor es que vayáis en taxi, si Dios quiere no tendréis ningún problema, pero salid temprano». Era el consejo de un alto directivo saudí la tarde anterior, ante la insistencia por ir a conocer la ciudad santa de La Meca, prohibida para todo aquel que no es musulmán.

Las puertas de la Kaaba.| A. F.Las puertas de la Kaaba.| A. F.

La hora de salida pactada, las 5.30 de la madrugada, tenía como objetivo evitar aglomeraciones, el calor y tratar de sortear los controles policiales. Tan temprano habría menos probabilidad de que alguien nos detuviera para pedirnos la documentación. Viajábamos dos hombres y dos mujeres, pero entre nosotros no había otra relación que la de compañeros como becarios del programa de Alianza de Civilizaciones de la ONU, y temíamos estar infringiendo alguna norma de las que restringen la libre circulación en el país.

Tampoco todos llevaban un documento que acreditara su condición de musulmanes y que las autoridades podrían exigir al entrar en la ciudad, al no haber nacido en países donde esta religión es mayoritaria.

Sólo una hora en coche separa una mundanal -al estilo islámico- Yeda de la idealizada ciudad sagrada. Para los musulmanes, pisar la tierra natal del profeta Mahoma y estar frente a la Kaaba, en la mezquita Al Haram, hacia la que cada día dirigen sus cinco oraciones es un privilegio y desata un gran torrente de emociones. «La mayoría de la gente que viene por primera vez rompe a llorar en el mismo momento en que ven la mezquita de la Meca, es muy emocionante ver cuánto se conmueven… yo estoy más acostumbrada», dice una joven mequí residente en Yeda.

Los hombres del grupo, un estadounidense de origen cachemir y un francés de padres argelinos, habían logrado hacerse el día anterior en el mercado de la parte vieja de Yeda con la ropa necesaria para realizar los actos rituales islámicos de la visita a La Meca (‘Umrah’, como se dice en árabe). «¿Está bien puesto?, ¿No se me caerá?», se preguntan mientras ajustaban los imperdibles. El ‘uniforme’ se compone de dos telas sin costuras, por lo general se usa una especie de toalla o pieza de algodón de color blanco. Las mujeres pueden ir como deseen, siempre cumpliendo con la modestia y pudor que se les presupone a los musulmanes y, eso sí, siempre con el velo islámico.

Rezando en la mezquita de La Meca.| A. F.Rezando en la mezquita de La Meca.| A. F.

El taxista, un inmigrante indio, hizo amablemente de guía. Durante el camino, mientras unos dormían y otros iban concentrándose en el propósito religioso con el que afrontaban la experiencia, él daba las claves. «Estaréis dos horas dentro de la mezquita, con ese tiempo podréis hacerlo todo: las siete vueltas a la Kaaba y los recorridos entre los montes de Safa y Marwa. Nos vemos debajo de la Torre del Reloj cuando terminéis, allí os espero ‘inshallah’ [si Dios quiere]».

«Labbayka la sharika laka labbayk. Inna al-hamd wa-l-ni’amata laka wa-l-mulk. La sharika laka Labbayk», se escuchaba de fondo en el taxi. O lo que es lo mismo: «Dios mío he escuchado tu llamada y he respondido a ella. No tienes igual. Ciertamente Tú eres el único que merece la alabanza. La gracia y el poder únicamente te pertenecen a Tí»… como repiten quienes emprenden este viaje.

La ampliación, en entredicho

Aparcar fue complicado, hubo que dejar el coche lejos de Al Haram. Desde aquel improvisado aparcamiento, como sucede ya a kilómetros de La Meca, se ve imponente el altísimo edificio del Reloj -mide siete veces más que los minaretes de la mezquita-.

En los últimos años, la ampliación de la mezquita así como las ostentosas construcciones circundantes han suscitado encendidas críticas. El peso de la construcción ha corrido a cargo del Saudi Binladin Group, la empresa de la familia del fallecido líder de Al Qaeda. Primero, allá por 1950, se encargaron de la extensión de la mezquita del Profeta en Medina -otra de las paradas de la peregrinación [‘Haj’]– ; y cinco años después comenzaron con las obras en La Meca.

La Torre del Reloj, en La Meca.| A. F.La Torre del Reloj, en La Meca.| A. F.

Se cuestiona que históricas columnas de mármol fueran reemplazadas por otras de piedra artificial, la destrucción de las colinas cercanas y de edificios y con importancia histórica.

«Han arrasado de manera innecesaria. Había que ampliar La Meca para dar cabida al creciente número de peregrinos musulmanes, pero lo han hecho sin respetar el entorno y la naturaleza. Era posible hacerlo mucho mejor», dice el prominente arquitecto y filósofo saudí Sami Angawi, en una entrevista en su casa de Yeda.

Acusa a los líderes religiosos, wahabíes -una de las ramas más rigoristas del islam-, de no haber permitido la conservación de construcciones antiguas, especialmente las relacionadas con el Profeta, para evitar la idolatría.

Como dice el arquitecto, la sombra de la Torre del Reloj, que alberga un lujoso hotel y está rodeado de otras edificaciones comerciales, empequeñece a la Kaaba. «No han aprendido de los errores de otras grandes ciudades de Occidente y están haciendo como si se tratara de un lugar cualquiera cuando en realidad se trata de un santuario, de la casa de Dios«.

El reino de Arabia Saudí se enorgullece de su tarea como guardián de dos de los lugares de culto más importantes para los musulmanes y, gustos aparte, nadie discute su importante esfuerzo económico. En 2008 dieron un último impulso. Se emprendió la ampliación para permitir elevar de 44.000 hasta 118.000 el número de peregrinos que podrían hacer los ritos por hora y para que en la zona central de la mezquita, en la que se encuentra la Kaaba, 115.600 personas pudieran rezar a la vez.

El reto de tocar la Piedra Negra

«¡No me creo que esté aquí! Mi madre empezó a llorar cuando le conté que venía» -dice mi compañera, de origen argelino pero residente en EEUU, y musulmana «poco practicante», según se describe-. Su madre es una de los millones de musulmanes en el mundo que no han podido ir a La Meca por no haber conseguido el visado.

El gobierno saudí, a través de su Ministerio de la Peregrinación, gestiona los cupos de visitantes para la peregrinación anual. De media, en los últimos años han recibido 1,7 millones de peregrinos.

Interior de la mezquita Al Haram.| A. F.Interior de la mezquita Al Haram.| A. F.

El mármol blanco refleja la magnificencia de la mezquita, que tiene tres niveles y en la que se ha pavimentado también el techo para aumentar su capacidad. Al entrar, una mujer policía vestida de negro y con el rostro también tapado revisa los bolsos. Un poco más adelante nos indican que hay que dejar los zapatos. Para ello hay cientos de estantes numerados a los lados de los pasillos que desembocan en el patio central. «Allah akbar» [Dios es grande], se oye sin cesar.

Con los pies descalzos, el calor del suelo se transmite a todo el cuerpo. Tras unas primeras oraciones, los peregrinos circunvalan alrededor de la Kaaba, el pequeño edificio rectangular que es considerado de manera simbólica como la casa de Dios. Las tres primeras vueltas se deben hacer de modo apresurado y las cuatro restantes, andando normalmente.

«¡Bismillahi wa Allahu Akbar!» [En nombre de Dios y Dios es más grande] gritan los peregrinos levantando la mano como un saludo, cuando pasan por las puertas doradas de la Kaaba, justo al lado de la Piedra Negra. Muchos serpentean con fuerza para intentar besar el supuesto meteorito tal como hizo Mahoma.

«Ahora dentro de ella no hay nada, aparte de unas columnas, pero estar allí es muy emocionante», explica un joven saudí, de las pocas personas que han tenido el privilegio de entrar. Él estuvo limpiando su interior, como se hace en contadas ocasiones al año, igual que se cambia la tela negra con versículos del Corán bordados a mano con hilo de oro. En las paredes de las casas de las personas influyentes del país suelen lucir sus retales enmarcados. Y para los anfitriones es un orgullo mostrarlos a sus invitados.

‘Fue liberador’

A medida que se realizan las vueltas a la Kaaba sube la emoción. En el camino uno se encuentra con gentes de muy diversas nacionalidades. Sollozos, esperanzas y suspiros en todos los idiomas fluyen como los pasos. «Sientes la ‘Ummah’ [comunidad] como en ningún otro sitio, todos somos unos, somos iguales. Nosotros y Dios, nada más importa, ni lo que tenemos ni lo que nos falta. Fue liberador», reflexiona un compañero.

A. F.A. F.

Casi irremediablemente, el grupo se dispersó durante las circunvalaciones. El siguiente ritual es completar siete veces el recorrido que separa las colinas, y que está cubierto dentro del mismo perímetro de la mezquita. Son unos 400 metros, hay desnivel, los pies descalzos acaban doloridos. Algunos andan casi a ciegas con la vista puesta en pequeños libros de oraciones. Entre las imágenes más impactantes está la de los ancianos que hacen el trayecto en carros o sillas de ruedas empujados bien por familiares más jóvenes o por personas a las que pagan -alrededor de 21 euros- para tal servicio.

Los peregrinos recuerdan así cómo Agar, la esposa de Abraham, hizo el mismo recorrido en busca de agua para su hijo Ismael. Tras ir de Safa a Marwa siete veces para ver si hallaba ayuda, dice la tradición que la mujer encontró que en el lugar donde el niño tenía su pie manaba un manantial, el famoso pozo de ZamZam. Así fue cómo el valle árido tuvo vida y permitió que la gente habitara estas tierras, donde se fundó la ciudad de La Meca.

La gente usa el agua de ZamZam a modo de medicina, es el mejor recuerdo que uno puede llevarse de la visita. Dentro de la mezquita hay varios puntos en los que beberla, tanques y vasos de plástico dispuestos para el peregrino. También pensando en su comodidad y seguridad, los equipos de limpieza trabajan sin cesar, literalmente corriendo, acordonan el espacio por áreas y limpian, mientras los caminantes los esquivan como pueden.

El mismo esmero con la limpieza lo hay en los aseos públicos, un enorme espacio en el subsuelo al que se accede mediante escaleras mecánicas: hay cientos de retretes, hileras de grifos en los que hacer las abluciones [limpieza ritual del cuerpo necesaria para rezar]. «Hasta esto parece especial, es increíble que esté tan limpio», dice mi compañera.

Como estaba previsto, el grupo se reencontró con el taxista a la hora fijada, debajo de la Torre del Reloj. Ahí afuera todo seguía igual, pero en el grupo había quien se sentía renacido.

FUENTE: EL MUNDO (Amanda Figueras – Enviada Especial)

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