Archive for the ‘Salud’ Category

La hora de Berlín no ha alterado los ritmos de vida diarios en España

Domingo, abril 8th, 2018

Los trabajadores españoles no comen, se acuestan o ven la televisión muy tarde si se tiene en cuenta el ciclo de luz y oscuridad. Así lo señala un estudio de la Universidad de Sevilla centrado en la influencia que tiene la latitud en las actividades humanas.

<p>La discusión horaria en España ha malinterpretado la función del huso y ha ignorado la influencia que la latitud tiene en los ritmos de vida humanos, a través del ciclo de luz/oscuridad. / US</p>

La discusión horaria en España ha malinterpretado la función del huso y ha ignorado la influencia que la latitud tiene en los ritmos de vida humanos, a través del ciclo de luz/oscuridad. / US

El ingeniero Sandford Fleming, diseñador del sistema de husos y de una hora universal, señaló en 1884 durante la Conferencia del Internacional del Meridiano que las personas realizarían siempre sus actividades básicas (dormir, comer, trabajar, estar en casa) guiados por el ciclo de luz-oscuridad y no por la hora que marque el reloj, que es solo un instrumento para administrar ese ciclo. Hoy asociamos la idea de Fleming a los ritmos circadianos y al papel regulador que desempeña la luz ambiental.

El ritmo de vida de los trabajadores españoles no está desacompasado respecto del ciclo de luz y oscuridad

Ahora un estudio corrobora esta sencilla observación y va un paso más allá, al desvelar la influencia que tiene la latitud (distancia al ecuador) en este problema. Este factor aparece porque la racionalidad de decisiones como ‘entrar al trabajo a las 8 de la mañana’ no depende del mediodía (8 am quiere decir cuatro horas antes del mediodía), sino del amanecer, que, a su vez, solo depende de la latitud y la estación del año. Esto hace que personas que viven a lo largo de un meridiano no coincidan siempre a la hora de realizar sus actividades.

Son las conclusiones del estudio realizado por el profesor José María Martín Olalla de la Facultad de Física de la Universidad de Sevilla y publicado en la revista Scientific Reports.

Olalla ha llegado a estas conclusiones tras analizar las encuestas oficiales de empleo del tiempo de 17 países europeos, incluida la Encuesta Armonizada Europea de Empleo del Tiempo (Hetus/Eurostat), de donde extrae cuándo realizan los trabajadores europeos sus actividades básicas. Esta información, junto con el huso horario y los datos geográficos de latitud, longitud, permite deducir las condiciones de luz ambiental de las actividades y desvelar patrones regulares relacionados con el día más corto del año.

Los datos españoles siguen los patrones europeos, lo que indica que la hora de Berlín no ha alterado la vida de los españoles y que su ritmo de vida no está desacompasado respecto del ciclo de luz y oscuridad. Es decir, que los trabajadores españoles no comen muy tarde, no se acuestan muy tarde, no ven la televisión muy tarde, no duermen poco y no tienen su vida desacompasada con el ciclo de luz y oscuridad.

El amanecer y anochecer invernal

El estudio muestra que el amanecer invernal (el más tardío del año y tanto más tardío cuanto más al norte) dispara la actividad humana por la mañana condicionando hábitos como el despertar, salir de casa o empezar a trabajar, más tempranos cuanto más al sur. A mediodía, el anochecer invernal (el más temprano del año, y tanto más cuanto más al norte) empieza a influenciar el comportamiento humano: el almuerzo tiende a adelantarse en el norte y a retrasarse en el sur.

El anochecer invernal dispara el cierre de la actividad humana y domina hábitos vespertinos como dejar de trabajar, regresar a casa y cenar: siempre más tempranos cuanto más al norte. Finalmente, los hábitos nocturnos, como ver la televisión o irse a la cama, empiezan a estar influenciados por el amanecer del día siguiente: los países más al sur adelantan estos hábitos anticipándose a un amanecer más próximo.

La discusión horaria en España ha malinterpretado la función del huso y ha ignorado el influencia que la latitud, a través del ciclo de luz/oscuridad, tiene en los ritmos de vida humanos. El día invernal, el más corto y duro del año, explica los hábitos horarios del continente. Su amanecer ocurre simultáneamente en la península ibérica, Alemania, Suiza, Francia, Bélgica, Países Bajos, Dinamarca y Suecia. Por el contrario, el sol invernal necesita tres horas para ponerse escalonadamente desde Suecia hasta la península ibérica. Quienes destacan los “anómalos” hábitos vespertinos españoles están describiendo un fenómeno natural.

Referencia bibliográfica:

José María Martín Olalla. “Latitudinal trends in human primary activities: characterizing the winter day as a synchronizer”. Scientific Reports 8 (5350) , 2018. Doi:10.1038/s41598-018-23546-5.

FUENTE: SINC

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Primeros datos sobre las infecciones por tenia en España

Domingo, abril 8th, 2018

La  cisticercosis, una infección causada por las larvas de la tenia del cerdo, es la principal causa de convulsiones y epilepsia en América Latina, Asia y África. En Europa los casos se han vuelto más frecuentes en los últimos años debido a los viajes. Ahora, investigadores del Instituto de Salud Carlos III han evaluado por primera vez el impacto de las hospitalizaciones por esta enfermedad en España.

La cisticercosis es una infección de los tejidos causada por los quistes larvales de la tenia del cerdo Taenia solium. Se considera la causa prevenible más frecuente de epilepsia en todo el mundo: provoca el 30% de los casos de epilepsia donde el parásito es endémico. Por lo general, se adquiere al comer alimentos contaminados o a través del agua potable. Los quistes pueden desarrollarse en los músculos, los ojos, el cerebro o la médula espinal.

En Europa los casos se han vuelto más frecuentes en los últimos años debido a los movimientos migratorios desde países donde la tenia es endémica

Si bien las tasas más altas de infección corresponden a zonas de América Latina, Asia y África donde hay malas condiciones de saneamiento y la cría de cerdos sueltos hace que se pueda estar en contacto con heces humanas, en Europa los casos se han vuelto más frecuentes en los últimos años debido a los viajes y movimientos migratorios desde países donde la tenia es endémica.

Un grupo de investigadores del Instituto de Salud Carlos III ha evaluado por primera vez el impacto de las hospitalizaciones por cisticercosis en España, país en el que no existe un sistema de vigilancia para controlar la forma humana de la patología, no es de declaración obligatoria y los datos sobre animales infectados son escasos, a pesar de la Directiva Europea 2003/99/EC.

“La carga de enfermedad por cisticercosis sigue siendo desconocida en España. Lo que sí sabemos es que la prevalencia de T. solium ha disminuido en los países desarrollados debido a una inspección más estricta de la carne y mejoras en la higiene y saneamiento”, explica a Sinc Zaida Herrador, del Instituto de Salud Carlos III.

Para los expertos, es necesario contar con una estrategia común para la recopilación de datos, la supervisión y la presentación de informes, lo que facilitaría una imagen más precisa del escenario epidemiológico de la cisticercosis en España.

Captura

Estos son dos ‘Taenia solium’ representan las etapas larvales o intermedias de desarrollo de esta tenia porcina. / cdc | dr. George r. Healy, 1973

La ‘carga española’ de la enfermedad

En este trabajo, publicado en PLOS Neglected Tropical Diseases, se revisaron las hospitalizaciones por esta enfermedad en los últimos 18 años (1997-2014), en particular las características clínicas y la distribución de los 1.912 casos codificados.

También se realizó una comparación entre las tasas de hospitalización y las de migración externa para el periodo de estudio. De esta forma, los autores describieron por primera vez el escenario nacional de cisticercosis humana en España.

Los diagnósticos asociados más frecuentes fueron epilepsia y convulsiones, hidrocefalia y encefalitis

La tasa media anual de hospitalizaciones fue de 4,22 por cada 100.000 habitantes. Los resultados indican que entre 1998 y 2008 hubo un número creciente de hospitalizaciones –con un pico en 2008– y luego fueron disminuyendo hasta 2014. Esta información fue paralela a los cambios en la tasa de migración externa al país.

El grupo de edad de 16 a 44 años fue el más afectado (63,6%) y los diagnósticos asociados más frecuentes fueron epilepsia y convulsiones (49,5%), hidrocefalia (11,8%) y encefalitis/mielitis/meningitis (11,6%). Murcia tuvo la tasa de hospitalización más alta, con 13,37 hospitalizaciones por cada 100.000 habitantes, seguida de Navarra y Madrid.

“Aunque la mayoría de los casos actuales sean importados, la mejora de la vigilancia en humanos y animales resultará útil tanto para obtener un mejor conocimiento de la enfermedad como para reducir la morbilidad y los costes relacionados a la misma”, concluye Herrador.

Cómo se infecta un ser humano

Los seres humanos pueden contraer cisticercosis por ingestión de huevos del parásito emitidos con las heces de personas infestadas, por vía fecal-oral, o por autoinfestación a partir de la ruptura de los segmentos en que se divide el cuerpo de las larvas adultas alojados en el intestino del mismo hospedador.

En ambos casos, el embrión liberado del huevo penetra la pared del intestino y es transportado por los vasos sanguíneos a cualquier lugar del cuerpo, donde se desarrollan los quistes. La ubicación definitiva suele ser preferentemente el tejido cerebral, aunque también pueden ubicarse en tejido subcutáneo o en órganos como hígado, riñones y ojo.

La sintomatología depende de los órganos involucrados. Es importante su presencia en el sistema nervioso central, con fuertes dolores de cabeza, desorientación y, en los casos graves, convulsiones, parcial pérdida de la memoria y hasta la muerte. El tratamiento médico, siempre y cuando no se requiera cirugía, se realiza con medicamentos antiparasitarios.

FUENTE: SINC

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Envejecimiento: la falsa amenaza para el sistema sanitario

Domingo, abril 8th, 2018

¿El envejecimiento pone en peligro el sostenimiento de los sistemas sanitarios públicos? Para Unai Martín Roncero, profesor de la Universidad del País Vasco, nada más lejos de la realidad: “La principal amenaza no es otra que el esfuerzo mediático, ideológico e incluso académico que se está haciendo por convertir a la salud y su atención en una herramienta de negocio y lucro”. 

 

España, al igual que el resto de las sociedades occidentales, está experimentando un profundo cambio en su estructura de edades, lo que se ha traducido fundamentalmente en el incremento del número de personas mayores. Actualmente, las personas de 65 y más años representan algo más del 20% de la población, y este porcentaje se doblará en las próximas cuatro décadas.

Desde determinados discursos políticos y mediáticos se ha presentado el envejecimiento como un lastre para el futuro de nuestras sociedades

Este proceso de envejecimiento demográfico es fruto de uno de los mayores logros sociales de nuestro tiempo: la reducción generalizada de la mortalidad que permite que la mayor parte de las personas lleguen a cumplir 65 o más años.

Sin embargo, desde determinados discursos políticos y mediáticos se ha llegado a presentar este éxito social como un lastre o la principal amenaza para el futuro de nuestras sociedades.

En algunas ocasiones estas predicciones alarmistas esconden un claro interés, ya que están fomentadas y financiadas desde determinados grupos financieros, empresariales e incluso ideológicos. En otras, sin embargo, son fruto del desconocimiento o de una mala interpretación de los fenómenos demográficos y sociales.

Uno de los principales argumentos de estos discursos surge de la idea de que el aumento de la población mayor de 65 años implica un aumento drástico de la carga de enfermedad, la discapacidad y, por tanto, una enorme presión asistencial sobre los sistemas sanitarios que serán, por tanto, insostenibles, tal y como los conocemos en la actualidad. Algunas de estas voces proponen como solución a este importante reto la privatización progresiva de los sistemas sanitarios.

No obstante, se ha mostrado que el impacto que el envejecimiento tiene sobre el aumento del gasto sanitario no es tan elevado y no es, en ningún caso, el principal responsable de su crecimiento, que hay que buscar en otros procesos sociales y sobre todo, económicos, que afectan a la asistencia sanitaria actual.

El envejecimiento per se’ no pone en cuestión el sostenimiento de los sistemas sanitarios públicos

Efectivamente, interpretar el aumento de las personas mayores como un incremento de las personas enfermas es una interpretación simplista y equivocada. Una persona de 65 años en 2018 poco tiene que ver con aquella de 65 años de principios de siglo tanto en términos sociales como de salud. Tal persona de 65 años en la actualidad tiene mayor similitud en términos de salud a una persona quizá de 60 años de aquella época. Contamos ya con cierta evidencia al respecto.

Menos años de discapacidad y mala salud

El descenso de la mortalidad de las últimas décadas parece haber venido acompañado en nuestro contexto de un descenso de los años que se viven en mala salud y un aumento de los años en buena salud.

Por ejemplo, datos para el País Vasco muestran como el número de años que una persona espera vivir con discapacidad o con mal estado de salud son menos que hace veinte años, situación que contrasta con la imagen presente en el imaginario colectivo.

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Unai Martín Roncero. / UPV|EHU

Asimismo, contradice el principal argumento fuente de estas visiones alarmistas del envejecimiento como peligro para el sostenimiento del sistema sanitario.

El cambio en la estructura de edades –no solo el aumento de la población mayor– genera importantes desafíos en nuestras sociedades, algunos de los cuales están directamente relacionados con la salud y el desempeño de los servicios sanitarios.

Sin ir más lejos, el incremento de las enfermedades crónicas, fruto del cambio en el patrón epidemiológico, está obligando a nuestros sistemas sanitarios a profundas transformaciones en su gestión.

El envejecimiento per se no pone en cuestión el sostenimiento de los sistemas sanitarios públicos, ya que este depende fundamentalmente de la legitimidad social de que gocen.

La principal amenaza, por tanto, no es otra que el esfuerzo mediático, ideológico e incluso académico que se está haciendo por convertir a la salud y su atención en una herramienta de negocio y lucro. El asunto es importante, ya que la salud de las personas mayores (y tarde o temprano todos lo seremos) va en ello.

Unai Martín Roncero es doctor en Sociología y profesor de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) desde 2005. Es miembro del Grupo de Investigación en Determinantes Sociales de la Salud y Cambio Demográfico OPIK. En la actualidad sus líneas de investigación principales son la sociología de la salud, especialmente el análisis de las desigualdades sociales en salud y la demografía.

FUENTE: SINC

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El 30% de los españoles no se ve atractivo y cuida poco su aspecto físico.

Sábado, marzo 24th, 2018
Sus ingresos son iguales o inferiores a 1.500 euros, según un estudio. Esta parte de la población tiene hábitos de comida saludables y apenas practican ejercicio.

Los españoles que utilizan productos cosméticos tienen un mayor concepto de sí mismos y de su calidad de vida, según una investigación liderada por la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa), en colaboración con la consultora sociológica MyWord.

El responsable de Formación y Estudios de Mercado de Stanpa, Óscar Mateo, asegura que los datos obtenidos a partir de 8.500 entrevistas, entre españoles de 18 y 65 años, sobre las rutinas de belleza y cuidado personal, determinan que “el 70 por ciento de los españoles que utilizan cosméticos de manera habitual se ven más atractivos, con mayor salud dermatológica, física y emocional”.

Belén Barreiro, fundadora y directora de MyWord, considera que ese alto porcentaje de la población se encuentra en un “circulo virtuoso”, pues parte de unos niveles de “satisfacción con su físico muy altos y, en general, con su calidad de vida”.

Consumidores, a su vez, divididos en un 50 por ciento que se autocalifica poseedor de un “atractivo normal”, detalla Mateo, y que realiza un gasto habitual, pero racional, en cosmética.

Mientras que otro 20% son usuarios “con más tiempo y dinero para dedicar a la belleza”, ambos grupos con mucha información, “tanto digital como en tienda”, y con ingresos superiores a la media, con salarios entorno a 1.500 euros.

A más cuidados, más salud física

Según Barreiro, expresidenta del Centro de Investigaciones Sociólogicas (CIS), la relación de este grupo de consumidores con el mundo de la belleza va asociada a otros hábitos saludables, como una alimentación variada y la práctica habitual de ejercicio, “además, de dormir un promedio de horas por encima de la media”.

Circunstancias que redundan en un “bienestar emocional mayor y en menor número de problemas dermatológicos”, al ser más constantes en sus tratamientos cosméticos, lo que provoca también una “mayor confianza y seguridad en sí mismos”.

El 30 por ciento restante de la población española, que no se considera satisfecha con su aspecto, se relaciona “lo justo” con el mundo de la belleza, comenta Mateo. “Básicamente, se concentra en sus hábitos de higiene”.

“Se encuentran en lo que hemos denominado círculo vicioso”, con una insatisfacción vital generalizada y hábitos de vida poco saludables, matiza el experto de Stanpa.

Barreiro concluye que cuidarse “sí importa, porque revierte en mayor salud dermatológica, física y emocional”, lo que permite que el consumidor se sienta “más satisfecho con su vida en todos los aspectos: laboral, familiar o de pareja”

FUENTE: 20 MINUTOS – EFE

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Un 15% de los españoles se siente triste o deprimido a menudo y un 31% admite que le pasa alguna vez

Lunes, marzo 12th, 2018

Más del 15 por ciento de los españoles ha admitido que se ha sentido triste o deprimido muy a menudo o a menudo, mientras que el 31 por ciento afirma que le ha pasado algunas veces en el último año, según el último Barómetro de Opinión del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente al mes de febrero.

No obstante, el dato positivo es que hasta un 52 por ciento ha señalado que nunca o casi nunca se ha sentido deprimido o triste, de ellos un 29 por ciento ha negado sentirse así alguna vez en el último año. Por sexos, se observa que se trata de un problema que afecta más a las mujeres que a los hombres (52% y 38%, respectivamente), mientras que por edad es en la franja de edad de 45 a 64 años cuando más población se ve afectada.

Al ser preguntados por si se han sentido solos, el 75 por ciento de la población encuestada ha manifestado que casi nunca o nunca, un dato muy alto frente al 8,6 de la población que admite sentirse así muy a menudo o a menudo. En este caso, son los hombres los que menos se sienten solos (80% frente al 71% de las mujeres).

De hecho, el 60,6 por ciento ha manifestado disfrutar de la vida muy a menudo o a menudo, y hasta un 26,9 por ciento admite que lo hace algunas veces; solo el 11,3 no lo hace nunca o casi nunca. Por sexos las mujeres adelantan por poco a los hombres (36% frente al 60%), mientras que por rango de edades son los jóvenes de 18 a 24 años lo que más admiten pasarlo bien a menudo.

Del mismo modo, casi la mitad de la población ha afirmado que nunca o casi nunca ha dormido mal en el último año, mientras que un 21 por ciento sí manifiesta que a menudo o muy a menudo tiene problemas para dormir. Por sexo, son los hombres lo que mejor duermen (55% frente al 40% de las mujeres), y, por edad, son los mayores de 55 a 64 años lo que más problemas tienen a la hora de conciliar el sueño.

¿CUÁL ES EL ESTADO DE SALUD DE LOS ESPAÑOLES?
Por otro lado, en el último Barómetro, la inquietud por la sanidad se anota un 12,7% y adelanta a la independencia de Cataluña como quinto problema del país, por delante se encuentran el paro, la corrupción y el fraude.

No obstante, en los últimos 12 meses, un 68 por ciento de la población ha afirmado que su estado de salud ha sido muy bueno, bueno, un dato muy elevado frente a los que señalaron que era regular (23,7%) y malo o muy malo (9,3%). Siendo la población de entre 35 y 54 años la que mejor valora cómo se encuentra.

Respecto a la alimentación y el estilo de vida, más del 70 por ciento de los encuestados ha señalado que lleva una alimentación muy saludable o bastante saludable, frente al 22,4 por ciento que considera que solo come en ocasiones de manera saludable, o el 6,5 por ciento que admite que come poco o nada saludable. En cuanto a la población que mejor se alimenta, por sexos serían las mujeres y por edad los mayores de 65 años (79%).

Cuando son preguntados por su estilo de vida las respuestas también son mayoritariamente positivas, ya que más del 65 por ciento afirma que lleva una vida en general bastante o muy saludable. Así, solo el 26,7 por ciento admite que lleva una vida solo algo saludable, y un 7 por ciento manifiesta llevar una vida poco o nada sana.

Siguiendo con la salud y hábitos beneficios, el CIS ha preguntado a los encuestados por la frecuencia en la que realizan alguna actividad física o deportiva en su tiempo libre. Más del 53 por ciento ha contestado que hace ejercicio todos los días o varias veces a la semana, y hasta un 25 por ciento ha afirmado hacer algo de deporte los 7 días de la semana. Por el contrario, no hacen nunca o casi nunca ejercicio un 24 por ciento de los encuestados, y un 7,7 por ciento afirmó que dedicaba un día a la semana a realizar alguna actividad.

PROBLEMAS DE SALUD MÁS FRECUENTES
En el Barómetro de Febrero también se ha preguntado por los problemas de salud más comunes sufridos en el último año. Hasta un 31,3 por ciento de los encuestados ha afirmado no haber tenido ningún problema de salud de los preguntados en el CIS, siendo los hombres los que menos referencias han hecho a problemas de salud (36,2% frente al 26% de mujeres).

En cuanto a las dolencias más referidas, los encuestados han señalado en primer lugar el dolor de espalda o de cuello (33,5%); le sigue el dolor de articulaciones o muscular en pies o piernas (23%); en tercer lugar, el dolor de articulaciones o muscular en manos y brazos (22,1%), seguido de la presión alta o hipertensión (16,5%).

Por sexos, el dolor de espalda o de cuello es más frecuente entre las mujeres (41,7%) que entre los hombres (24,8%); los dolores de articulaciones o muscular en pies, piernas, brazos y manos es el segundo más común en las mujeres (28%); mientras que en hombres el segundo más repetido es el dolor de pies y piernas (17,6), mientras que manos y brazos les duele al 15 por ciento.

En la población más mayor, que suele ser la que más problemas de salud tiene, hasta el 41,1 por ciento ha manifestado tener dolores musculares o de articulaciones en pies y piernas; un 37,7 por ciento ha señalado tener problemas de hipertensión; un 37,2 ha admitido tener dolores de espalda y cuello; un 35,5 por ciento manifestó dolores musculares o articulares en manos y brazos y, finalmente, el la población que mayores problemas tiene de circulación o de corazón (23,2%).

En los últimos 12 meses un 69 por ciento ha acudido a un médico de cabecera para tratar algún tema relacionado con su salud, siendo las mujeres las que más acuden (75%) frente a los hombres (62,9%), y los mayores de 65 años los que más acuden a esta consulta (84,3%). En cuanto a la satisfacción tras la visita, el 27 por ciento ha manifestado estar completamente satisfecho con la atención recibida, y más del 80 por ciento puntúa por encima del notable.

El dato de asistencia baja al ser preguntados si han acudido a algún médico especialista, así hasta un 53,7 ha manifestado no haber ido a ninguna consulta en el último año. Nuevamente, es la mujer la que más acude a estas consultas (50,85). En cuanto a la satisfacción, los datos son muy parecidos a los de Atención Primaria, un 26,4 de los encuestados ha señalado estar completamente satisfecho con la atención, mientras que más del 75 por ciento daba una nota que superaba el 7 de satisfacción.

Finalmente, se les ha consultado qué hacen cuando tienen dolor leve o un resfriado común. El 50 por ciento ha afirmado que intenta que se le pase tomando medicamentos como analgésicos, antigripales, etc.; le sigue un 21 por ciento que admite no hacer nada; mientras que un 17 por ciento decide acudir al médico, y un 9 por ciento utiliza productos naturales como hierbas e infusiones para que se le pase.

FUENTE: EUROPA PRESSPSIQUIATRIA.COM

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Los genes juegan un papel importante en la empatía

Lunes, marzo 12th, 2018

Un nuevo estudio sugiere lo empático que somos no es solo el resultado de nuestra educación y experiencia, sino también en parte el resultado de nuestros genes. La empatía tiene dos partes: la capacidad de reconocer los pensamientos y sentimientos de otra persona y la capacidad de responder con una emoción apropiada a los pensamientos y sentimientos de otra persona. La primera parte se llama ‘empatía cognitiva’ y la segunda ‘empatía afectiva’.

Hace 15 años, un equipo de científicos de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, desarrolló el ‘Empathy Quotient’ (EQ), una breve auto-evaluación que mide la empatía. El EQ mide ambas partes de la empatía. Investigaciones anteriores demostraron que algunos de nosotros somos más empáticos que otros, y que, en promedio, las mujeres son un poco más empáticas que los hombres. También demostró que, en promedio, las personas con autismo tienen una puntuación más bajo en el EQ y que esto se debe a que tienen dificultades con la empatía cognitiva, a pesar de que su empatía afectiva puede estar intacta.

En un nuevo estudio publicado en la revista ‘Translational Psychiatry’, el equipo de Cambridge, trabajando con la compañía de genética 23andMe y un equipo de científicos internacionales, informa de los resultados de un gran estudio genético de la empatía en el que se empleó información de más de 46.000 clientes de 23andMe. Todos los clientes completaron el EQ ‘onlie’ y proporcionaron una muestra de saliva para el análisis genético.

El estudio fue dirigido por Varun Warrier, un estudiante de doctorado de Cambridge, y los profesores Simon Baron-Cohen, director del Centro de Investigación del Autismo en la Universidad de Cambridge; Thomas Bourgeron, de la Universidad Paris Diderot y el Instituto Pasteur, en Francia, y David Hinds, científico principal en 23andMe.

UNA DÉCIMA PARTE DE LAS VARIACIONES EMPÁTICAS SE DEBE A LOS GENES

El nuevo estudio tiene tres resultados importantes. Primero, descubrió que la empatía que tenemos se debe en parte a la genética. De hecho, una décima parte de esta variación se debe a factores genéticos. Esto confirma investigaciones previas que examinan la empatía en gemelos idénticos frente a gemelos no idénticos.

En segundo lugar, el nuevo estudio confirmó que, en promedio, las mujeres son más empáticas que los hombres. Sin embargo, esta diferencia no se debe a nuestro ADN, ya que no hubo diferencias en los genes que contribuyen a la empatía en hombres y mujeres. Esto implica que la diferencia sexual en la empatía es el resultado de otros factores biológicos no genéticos, como influencias hormonales prenatales o factores no biológicos como la socialización, que también difieren entre los sexos.

Finalmente, el nuevo estudio encontró que las variantes genéticas asociadas con una menor empatía también se vinculan con un mayor riesgo de autismo. “Este es un paso importante para comprender el papel pequeño pero relevante que desempeña la genética en la empatía. Pero ten en cuenta que solo una décima parte de las diferencias individuales de empatía en la población se deben a la genética. Será igualmente importante entender los factores no genéticos que explican el otro 90 por ciento”, apunta Varun Warrier.

El profesor Thomas Bourgeron agrega: “Este nuevo estudio demuestra un papel para los genes en la empatía, pero aún no hemos identificado los genes específicos que están involucrados. Nuestro siguiente paso es reunir muestras más grandes para replicar estos hallazgos, y para identificar con precisión los caminos biológicos asociados con diferencias individuales en la empatía”.

“Encontrar que incluso una fracción de por qué nos diferenciamos en empatía se debe a factores genéticos nos ayuda a entender a personas como aquellas con autismo que luchan por imaginar los pensamientos y sentimientos de otra persona”, dice el profesor Simon Baron-Cohen. A su juicio, como sociedad, debemos apoyar a las personas con discapacidades, con “nuevos métodos de enseñanza, soluciones alternativas o ajustes razonables para promover la inclusión”.

FUENTE: EUROPA PRESSPSIQUIATRIA.COM

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Riesgo de suicidio, autolesión deliberada y enfermedad psiquiátrica después de la pérdida de un familiar cercano: un estudio de cohortes a nivel nacional

Lunes, junio 19th, 2017

Autores: Mai-Britt Guldin; Maiken Ina Siegismund Kjaersgaard; Morten Fenger-Grøn…(et.al) Fuente: World Psychiatry (Ed Esp) Referencia: volumen15, número 2, página(s) 193-199

 

Resumen

La pérdida de un familiar cercano es un suceso común y sin embargo conlleva más riesgo de trastornos graves de la salud mental. En ningún estudio a gran escala se ha explorado hasta ahora la importancia de la relación de la persona doliente en relación con el finado tomando en cuenta a la vez género sexual y edad. Llevamos a cabo un estudio de cohortes danesas a nivel nacional utilizando información de registros desde 1995 hasta 2013 en cuatro subcohortes que incluyeron a todas las personas de 18 o más años de edad que sufrieron la muerte de un hijo, cónyuge, hermano o progenitor. Identificamos a 1.445.378 personas con duelo, y cada una fue equiparada con respecto a género sexual, edad y composición familiar con cinco personas sin duelo. Se calcularon las proporciones de incidencia acumulada para estimar diferencias absolutas en suicidio, autolesión deliberada y enfermedad psiquiátrica. Se utilizó la regresión de riesgos proporcionales de Cox para calcular los cocientes de riesgos instantáneos haciendo el ajuste con respecto a posibles factores de confusión. Los resultados revelaron que el riesgo de suicidio, autolesión deliberada y enfermedad psiquiátrica aumentó en las cohortes con duelo durante al menos 10 años después de la pérdida, sobre todo durante el primer año. Durante ese año, la diferencia del riesgo fue 18,9 sucesos en 1000 personas después de la muerte de un hijo (IC del 95%: 17,6-20,1) y 16,0 eventos en 1000 personas después de la muerte de un cónyuge (IC del 95%: 15,4-16,6). Los cocientes de riesgos instantáneos en general fueron máximos tras la muerte de un hijo, en personas más jóvenes y tras la pérdida súbita por suicidio, homicidio o accidente. Una de cada tres personas con un diagnóstico psiquiátrico previo cometió suicidio, autolesión deliberada o presentó una enfermedad psiquiátrica en el primer año después del duelo.

En conclusión, este estudio demuestra que el riesgo de suicidio, autolesión deliberada y enfermedad psiquiátrica es considerable después de la pérdida de un familiar cercano, sobre todo en subgrupos susceptibles. Esto parece indicar la necesidad de la identificación temprana de personas con alto riesgo que muestran problemas de ajuste tras la pérdida de un familiar cercano, a fin de reducir el riesgo de desenlaces psiquiátricos graves.

Acceso al texto completo.

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FUENTE: PSIQUIATRÍA.COM

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El ‘cóctel’ que activa nuestras defensas

Viernes, mayo 26th, 2017

La eficacia del sistema inmunitario depende de una combinación de genética, ambiente y una parte de azar. Estudios recientes han demostrado también cómo la evolución –incluidos nuestros encuentros con neandertales– ha perfilado las diferencias entre las defensas de europeos y africanos. Ahora la ciencia se centra en mejorar su funcionamiento y en dilucidar por qué aumentan las alergias.

<p>Nuestro sistema inmunitario se parece a un ejército con células y señales en permanente lucha contra lo invisible. / Fotolia</p>

Nuestro sistema inmunitario se parece a un ejército con células y señales en permanente lucha contra lo invisible. / Fotolia

La imagen inmediata que ofrecen nuestras defensas es la de un ejército: unas tropas sin claros capitanes ni generales, pero sí con células y señales en permanente lucha contra lo invisible. Y en medio de esa disputa surgen varias cuestiones sobre lo que le da la fuerza a esta milicia. Si la genética no lo es todo, ¿qué podemos hacer?

Es mucho más complicado y difuso definir un buen o mal sistema inmunitario que la presencia o ausencia de un tumor

No es extraño hablar de la heredabilidad del cáncer, o de la predisposición genética y familiar a sufrir un infarto. Sin embargo, rara es la vez en que maldecimos o damos las gracias a los genes de nuestras defensas.

“Quizás porque es más difícil estudiarlos”, afirma a Sinc Moisés Labrador, especialista en inmunología y alergología en el Hospital Vall d´Hebron de Barcelona. Salvo en casos graves de inmunodeficiencias, es mucho más complicado y difuso definir un buen o mal sistema inmunitario que la presencia o ausencia de un tumor.

Pero los genes importan. Dos artículos muy similares y publicados simultáneamente en la revista Cell permitieron comparar la fuerza de las defensas y su genética entre dos grupos de poblaciones: una de descendencia europea y otra africana. Las conclusiones oscilan entre la lógica evolutiva y la sorpresa un tanto inesperada.

La influencia del ADN neandertal 

En uno de ellos, el equipo de Luis Barreiro, investigador en la Universidad de Montreal (Canadá), aisló macrófagos de la sangre de 95 europeos y 80 afroamericanos y los expuso a dos tipos de bacterias. Los macrófagos son una primera línea de defensa, es decir los encargados de captar y “comerse” a las bacterias. Su funcionamiento es una prueba de cómo funciona la llamada inmunidad innata.

La evolución reciente ha modelado de forma paciente y sustancial la manera en que nuestro cuerpo se defiende

Cuando analizaron su actividad se llevaron una primera sorpresa: pasadas 24 horas, los macrófagos de los africanos habían acabado con tres veces más bacterias de lo que habían conseguido los de los europeos.

Para explicar esta diferencia, los científicos analizaron la secuencia del ADN y la expresión de los genes de las dos poblaciones, antes y después de la infección, y revelaron que la genética parecía explicar al menos el 30% de las diferencias en su actividad. Esto significa que la evolución reciente, la que tuvo lugar desde que los primeros africanos llegaron a Europa, ha modelado de forma paciente y sustancial la manera en que nuestro cuerpo se defiende.

Pero a los investigadores les asombró un dato más. Algunas de las variantes parecen no ser consecuencia directa del azar de las mutaciones y su selección, sino que provienen directamente de ADN neandertal, del cruzamiento sexual y genético que los europeos (y no los africanos) tuvimos con ellos hace entre 50.000 y 100.000 años. Es el mismo encuentro que nos legó un virus y un cáncer. Las variantes candidatas más potentes afectan a unos 16 genes, algunos de ellos de importancia conocida y fundamental.

Así se adaptan las defensas

“El sistema inmunitario de los afroamericanos responde de forma diferente, pero no podemos concluir que sea mejor”, sostiene a Sinc Barreiro. “Una respuesta inmunitaria potente también tiene efectos negativos, como una mayor susceptibilidad a enfermedades autoinmunes”, añade. De hecho, esa podría ser una explicación de por qué algunas de estas, como el lupus, son más frecuentes en los afroamericanos.

“Una respuesta inmunitaria potente también tiene efectos negativos, como una mayor susceptibilidad a enfermedades autoinmunes”, dice Luis Barreiro

Aunque aún no puede ser demostrada, la hipótesis de Barreiro sobre la razón de los cambios es que cuando los primeros humanos modernos salieron de África se encontraron expuestos a menos microorganismos. Como las defensas no necesitaban ser tan potentes se adaptaron para suavizarse, y así disminuyeron los problemas derivados de una respuesta potente, como los de las enfermedades autoinmunes.

Para Lluis Quintana-Murci, director del Instituto Pasteur en París y jefe del grupo que ha publicado otro artículo similar en la revista Cell, “atenuar la respuesta immunitaria ha sido algo muy importante durante la evolución”. Se trata de buscar “el compromiso entre responder bien, pero sin exagerar”, recalca.

En vez de macrófagos, para el otro estudio se usaron monocitos, un tipo de célula similar de la que aquellos se derivan, que se expusieron a virus como los de la gripe, además de a componentes bacterianos. Los resultados, en esencia, fueron similares. Cientos de genes se expresaban de forma diferente entre europeos y africanos, y los cambios en la secuencia genética explicaban buena parte de esas diferencias.

Además, volvieron a encontrarse con que algunos de ellos provenían de los neandertales. “Es difícil saber si están en nosotros por selección natural o por deriva genética (y se mantienen sin ninguna función especial)”, asegura Quintana-Murci. Pero, por los números, algunos tienen muchos visos de haber sido seleccionados. “Nosotros nos fijamos especialmente en uno de ellos, el más evidente, que regula la respuesta a virus como los de la gripe”, completa el genetista.

Así, si nos centramos en diferentes poblaciones, nuestros sistemas inmunitarios parecen claramente diferentes. Dentro de una misma población, “hay estudios que indican la importancia de ciertas variantes”, –indica Moisés Labrador–, pero aún no se dispone de una huella genética, una firma que permita discernir la mayor o menor eficacia o precisión de nuestras defensas. Lo que sí se sabe es que eso también depende en parte del ambiente y un poco del azar.

La “lotería” de los anticuerpos

Los macrófagos y monocitos participan en la inmunidad innata, esa con la que ya nacemos y que, de una manera un poco imprecisa, se dirige a dianas más o menos comunes en los microorganismos. Los anticuerpos son, sin embargo, uno de los distintivos de la inmunidad adquirida, que debe ser desarrollada y entrenada, y se dirige con mucha más precisión y eficacia a las características de cada patógeno particular.

“Todos disponemos de anticuerpos contra las enfermedades más frecuentes, pero hay diferencias individuales”, señala Moisés Labrador

Para ello, se dispone de un arsenal de más de cien millones de anticuerpos diferentes, cada uno específico para una molécula que encuentre en el exterior. Si van contra algo interior se destruyen en su mayoría en los primeros meses de vida. Son como una llave buscando su única cerradura. Pero los anticuerpos se fabrican a partir de los genes, y no tenemos tantos como para generar toda esa diversidad. Este descubrimiento le valió el Premio Nobel al japonés Susumu Tonegawa en 1987.

Básicamente es una mezcla de cortar, pegar, entrelazar y mutar fragmentos de ADN. Cada uno de los genes que componen los anticuerpos tiene diversas variantes, una a continuación de otra. Cuando se forma un anticuerpo se “escoge” una variante de cada gen, lo que multiplica las posibilidades. Además, una maquinaria se encarga de introducir mutaciones al azar, para así aumentar el abanico. La consecuencia es que cada uno de nosotros dispone de un amplio repertorio, con muchas combinaciones comunes, pero también con particularidades.

“Es indudable que hay una parte de azar”, asegura Labrador. “Esa es la manera en que la especie se protege. En general, todos disponemos de anticuerpos contra las enfermedades más frecuentes, pero hay diferencias individuales que permitirían a algunos sobrevivir si se produjera una epidemia nueva”, señala el especialista del Hospital Vall d´Hebron de Barcelona.

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Las reacciones alérgicas buscan la expulsión de tóxicos o parásitos mediante secreciones, estornudos, tos, y lagrimeo. / Tina Franklin

Del zumo de naranja a la higiene

Además de la genética y el azar, el entorno también cuenta. “Nosotros investigamos la importancia de la genética en la immunidad, pero estamos ahora estudiando la de otros factores en nuestras respuestas immunitarias como la edad, el tipo de vida, la nutrición, etc.”, afirma Quintana-Murci.

Como ocurre con otras cosas, “la inmunidad funciona en una interacción de la genética con el entorno”, asegura Labrador. Existen algunas formas, aunque modestas, de mejorarla recurriendo a la nutrición, a los probióticos y a otros hábitos diarios.

“La vitamina C parece mejorar muy ligeramente el estado del sistema inmunitario, aunque no está completamente demostrado. Lo haría por ser antioxidante y porque ayuda a absorber nutrientes esenciales como el hierro”, subraya Moisés Labrador.

“Lo que sí se ha demostrado más eficaz es seguir una dieta completa, como la mediterránea”, añade Labrador

En realidad, “prácticamente ningún alimento aislado ha demostrado ser eficaz y debería recomendarse de forma general”, continúa Labrador. De hecho, una revisión de estudios encontró que la toma continuada no prevenía los resfriados, pero sí aliviaba ligeramente los síntomas y su duración.

“Lo que sí se ha demostrado más eficaz es seguir una dieta completa, como la mediterránea, con cantidades adecuadas de vitaminas, minerales, grasas adecuadas y proteínas de alto valor biológico”, asegura el inmunólogo.

En cuanto al uso de probióticos (bacterias teóricamente beneficiosas) para mejorar el sistema inmunitario, hay muchos estudios preliminares, aunque todavía ninguno en concreto ha sido aprobado oficialmente como medicamento. Hasta ahora, se venden como suplementos o complementos alimenticios, con algunas indicaciones más sólidas que otras.

Entre ellas, “la más clara para determinados probióticos es el tratamiento de la diarrea aguda, sobre todo la de origen vírico”, afirma a Sinc Francisco Guarner, jefe de sección de Aparato Digestivo en el Hospital Vall d’Hebron y presidente de la Sociedad Española de Probióticos y Prebióticos. “Lo que se ha visto sobre nuestras bacterias es que lo más beneficioso es tener diversidad”, sostiene Labrador, para quien, una vez más, esto se consigue en gran parte con una dieta sana, como la mediterránea.

Otros factores, como el sueño y el deporte, también parecen beneficiosos. “Nada es blanco o negro, estamos hablando de pequeños ajustes, pero tanto el ejercicio como el sueño profundo contribuyen a reducir el estrés y actúan como mecanismos antioxidantes, mejorando el estado general de la respuesta”, afirma Labrador.

A esto se añade la hipótesis de la higiene, una teoría cada vez más probada de que ambientes demasiado asépticos entorpecen la educación de nuestras defensas. “Uno de los mejores consejos que creo que se puede dar para tener un buen sistema inmunitario es dejar que los niños sean niños”, dice Labrador.

Al permitir que jueguen y se ensucien en un entorno lo más natural posible consiguen ponerse en contacto con microorganismos con los que tradicionalmente los humanos nos hemos relacionado. “Básicamente, nuestro sistema inmunitario tiene tres tipos de respuestas. Cuando nacemos predomina la de tipo 2, pero necesitamos el contacto con el exterior para mitigarla y a la vez ampliar el abanico”. La de tipo 2 es precisamente la relacionada con las alergias, cada vez más frecuentes.

¿Por qué aumentan las alergias?

“Las respuestas en las que se basan las alergias son las que nos permitieron explorar y colonizar el mundo”, afirma Labrador, ya que se dirigen especialmente contra “picaduras de insectos, mordeduras de serpientes, tóxicos o parásitos”. De hecho, las reacciones alérgicas buscan la expulsión de todos ellos, ya sea mediante secreciones, estornudos, tos, y lagrimeo, entre otros. El problema viene cuando ya no son tan necesarias, y sobre todo se producen en respuesta a causas “equivocadas”.

Sobre las alergias no se dispone de un retrato genético preciso. Lo que sí parece claro es que su frecuencia ha ido aumentando en las últimas décadas

“En el caso de las alergias conocemos variantes genéticas que predisponen”, afirma el especialista del Vall d’Hebron. Sin embargo, tampoco se dispone de un retrato genético preciso. Lo que sí parece claro es que su frecuencia ha ido aumentando en las últimas décadas, al menos en los países enriquecidos.

La causa parece estar de nuevo en la hipótesis de la higiene. La falta de contacto con los microorganismos que nos solían rodear deja a las defensas en “modo 2”, en un tipo de alerta particular y excesiva. ‘Educar’ a las defensas dejando que desde la infancia nos pongamos en contacto con microorganismos sigue siendo la mejor opción.

“Pero también pueden hacerse políticas de salud pública”, añade Labrador. La alergia a ciertos tipos de polen es una de las más extendidas, y la causa no es solo individual. “Los humos de los motores diésel están multiplicando la capacidad alergénica de los pólenes”, recalca el investigador. Según los expertos, aunque existen diversos factores, uno de ellos se explica porque en las plantas aumentan las proteínas de estrés, lo que los hace más agresivos.

En definitiva, genética, azar y entorno forman un ‘cóctel’ único en cada persona donde todo es nuevo y viejo bajo el sol.

Zona geográfica: España
Fuente: SINC

Jesús Méndez

Escritor, periodista científico, exinvestigador de la epigenética del cáncer y médico de formación. Colabora con Sinc escribiendo sobre lo que sabe (más o menos).

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El poder está en ti (Rossana Lara)

Viernes, marzo 3rd, 2017

 

 

El poder está en ti (Rossana Lara)

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Sinopsis de El poder está en ti:

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LA AUTORA.

Rossana Lara

La profesora Rossana, maestra de crecimiento personal y espiritual, es una incansable investigadora y estudiosa de los misterios de la existencia.

Es vidente y primera mujer reconocida como cabalista de España. También es autora de diversos libros y creadora del tarot evolutivo de los 72 genios de la kabalah. Además, es fundadora y «gran maestra» de la Orden de Cábala del Sendero Interior y presidenta del Gremio Nacional de Parapsicología, Esoterismo y Ciencias Afines.

LIBROS DE ROSSANA LARA

Bibliografía de Rossana Lara

FUENTE: PLANETA DE LIBROS – Ediciones Luciérnaga

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Investigadores de la Universitat de València participan en un ensayo clínico para reducir el estrés crónico mediante la práctica de ‘mindfulness’

Lunes, febrero 27th, 2017
Investigadores de la Universitat de València participan en un ensayo clínico para reducir el estrés crónico mediante la práctica de ‘mindfulness’
Investigadores de la la Universitat de València, la Universidad CEU Cardenal Herrera y el Hospital de Sagunto iniciarán este mes de marzo en la Unidad de Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) del Servicio de Medicina Interna de este Hospital valenciano un ensayo clínico con pacientes de Crohn y colitis ulcerosa.

Se trata de testar la eficacia de una intervención novedosa y no invasiva basada en ‘Mindfulness’ para disminuir el nivel de estrés crónico entre los pacientes que integran la Unidad. El estrés es una variable que posiblemente influye en este tipo de enfermedades crónicas-inflamatorias y su control puede mejorar la calidad de vida y evitar brotes de actividad de la enfermedad.

Para el desarrollo de este ensayo clínico, la Unidad de EII del Hospital de Sagunto ha alcanzado un acuerdo de colaboración con el grupo de investigación Labpsitec-Valencia de la Universitat de València, referente internacional en Mindfulness, y con el Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia, referentes internacionales en neuroprotección y neuroinflamación

Síntomas y estrés

La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es un grupo de enfermedades autoinmunes que se caracterizan por ser procesos inflamatorios crónicos, con una afectación primordialmente, aunque no exclusiva, del intestino. La EII está emergiendo como una epidemia mundial y existe una asociación clara entre el aumento de la incidencia de la EII y los factores ambientales relacionados con el desarrollo socioeconómico.

Tanto la colitis ulcerosa como la enfermedad de Crohn se suelen diagnosticar a edades tempranas y genera un gran impacto en la calidad de vida de la persona que la padece, dado que suelen cursar con síntomas como diarrea, incontinencia fecal, dolor abdominal, e implican ingresos hospitalarios, intervenciones quirúrgicas y tratamientos crónicos, en ocasiones hospitalarios por vía intravenosa. Además estas enfermedades inflamatorias suelen cursar con “brotes” o periodos con actividad inflamatoria que agudizan estos síntomas tan invalidantes, intercalados con otros periodos asintomáticos. Entre los pacientes jóvenes que las padecen, estos brotes pueden provocar una reacción emocional ansioso-depresiva.

Según Rosa Baños, profesora de la Universitat de València,  y Juan Fco. Lisón, este proyecto es un claro ejemplo de cómo “la unión y las sinergias conjuntas pueden llegar a generar investigaciones relevantes, y con impacto en la sociedad, y cómo tres instituciones de referencia en diferentes materias en la Comunidad Valenciana, se unen para el desarrollo de nuevas herramientas terapéuticas que pueden ser de gran utilidad para mejorar la salud y la calidad de vida de los pacientes.

Control del estrés, control de la enfermedad

Según Xavier Cortés, médico adjunto del Hospital de Sagunto y profesor del Departamento de Medicina de la Universidad CEU Cardenal Herrera, existe una relación clara entre el estrés y la existencia de brotes de la EII o un mal control de la misma, de tal forma que el propio paciente percibe las situaciones de estrés como “activadores” de su enfermedad. Por tanto, en el tratamiento de personas con EII es muy importante atender al factor del estrés, con el doble objetivo de mejorar la calidad de vida de los pacientes así como un mejor control de su enfermedad.

Dado que el entrenamiento basado en mindfulness ha demostrado ser un tratamiento psicológico efectivo para la reducción del estrés en pacientes con enfermedades crónicas limitantes, el equipo investigador ha decidido emprender este ensayo clínico para la enfermedad inflamatoria intestinal. “Pensamos que el entrenamiento basado en mindfulness puede reducir el grado de estrés crónico y con ello no sólo mejorar las puntuaciones de ansiedad y depresión, sino también contribuir a disminuir la síntesis de citoquinas pro-inflamatorias y con ello, la reducción de brotes de actividad de la enfermedad, promoviendo una remisión clínica sostenida”, señala José Miguel Soria, profesor del Departamento de Ciencias Biomédicas del CEU y experto en neuroprotección y neuroinflamación

Una aplicación on-line para la terapia

Los pacientes del Hospital de Sagunto participantes en este ensayo clínico recibirán cuatro sesiones presenciales, grupales en el mismo hospital, por un terapeuta especializado y sesiones on-line de apoyo de forma continua y cómoda desde sus hogares durante el próximo mes de marzo, apunta Ausiàs Cebolla, profesor de la Universitat de València  e investigador en mindfulness y miembro del equipo Labpsitec. Además de estas sesiones, el estudio esta apoyado por una aplicación desarrollada específicamente por el equipo Labpsitec (en colaboración con la Universitat Jaume I de Castelló), para facilitar a los pacientes un acceso fácil a la terapia en cualquier momento y desde donde desee.

FUENTE: PSIQUIATRIA.COM

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