Archive for the ‘Ciencia’ Category

La hora de Berlín no ha alterado los ritmos de vida diarios en España

Domingo, abril 8th, 2018

Los trabajadores españoles no comen, se acuestan o ven la televisión muy tarde si se tiene en cuenta el ciclo de luz y oscuridad. Así lo señala un estudio de la Universidad de Sevilla centrado en la influencia que tiene la latitud en las actividades humanas.

<p>La discusión horaria en España ha malinterpretado la función del huso y ha ignorado la influencia que la latitud tiene en los ritmos de vida humanos, a través del ciclo de luz/oscuridad. / US</p>

La discusión horaria en España ha malinterpretado la función del huso y ha ignorado la influencia que la latitud tiene en los ritmos de vida humanos, a través del ciclo de luz/oscuridad. / US

El ingeniero Sandford Fleming, diseñador del sistema de husos y de una hora universal, señaló en 1884 durante la Conferencia del Internacional del Meridiano que las personas realizarían siempre sus actividades básicas (dormir, comer, trabajar, estar en casa) guiados por el ciclo de luz-oscuridad y no por la hora que marque el reloj, que es solo un instrumento para administrar ese ciclo. Hoy asociamos la idea de Fleming a los ritmos circadianos y al papel regulador que desempeña la luz ambiental.

El ritmo de vida de los trabajadores españoles no está desacompasado respecto del ciclo de luz y oscuridad

Ahora un estudio corrobora esta sencilla observación y va un paso más allá, al desvelar la influencia que tiene la latitud (distancia al ecuador) en este problema. Este factor aparece porque la racionalidad de decisiones como ‘entrar al trabajo a las 8 de la mañana’ no depende del mediodía (8 am quiere decir cuatro horas antes del mediodía), sino del amanecer, que, a su vez, solo depende de la latitud y la estación del año. Esto hace que personas que viven a lo largo de un meridiano no coincidan siempre a la hora de realizar sus actividades.

Son las conclusiones del estudio realizado por el profesor José María Martín Olalla de la Facultad de Física de la Universidad de Sevilla y publicado en la revista Scientific Reports.

Olalla ha llegado a estas conclusiones tras analizar las encuestas oficiales de empleo del tiempo de 17 países europeos, incluida la Encuesta Armonizada Europea de Empleo del Tiempo (Hetus/Eurostat), de donde extrae cuándo realizan los trabajadores europeos sus actividades básicas. Esta información, junto con el huso horario y los datos geográficos de latitud, longitud, permite deducir las condiciones de luz ambiental de las actividades y desvelar patrones regulares relacionados con el día más corto del año.

Los datos españoles siguen los patrones europeos, lo que indica que la hora de Berlín no ha alterado la vida de los españoles y que su ritmo de vida no está desacompasado respecto del ciclo de luz y oscuridad. Es decir, que los trabajadores españoles no comen muy tarde, no se acuestan muy tarde, no ven la televisión muy tarde, no duermen poco y no tienen su vida desacompasada con el ciclo de luz y oscuridad.

El amanecer y anochecer invernal

El estudio muestra que el amanecer invernal (el más tardío del año y tanto más tardío cuanto más al norte) dispara la actividad humana por la mañana condicionando hábitos como el despertar, salir de casa o empezar a trabajar, más tempranos cuanto más al sur. A mediodía, el anochecer invernal (el más temprano del año, y tanto más cuanto más al norte) empieza a influenciar el comportamiento humano: el almuerzo tiende a adelantarse en el norte y a retrasarse en el sur.

El anochecer invernal dispara el cierre de la actividad humana y domina hábitos vespertinos como dejar de trabajar, regresar a casa y cenar: siempre más tempranos cuanto más al norte. Finalmente, los hábitos nocturnos, como ver la televisión o irse a la cama, empiezan a estar influenciados por el amanecer del día siguiente: los países más al sur adelantan estos hábitos anticipándose a un amanecer más próximo.

La discusión horaria en España ha malinterpretado la función del huso y ha ignorado el influencia que la latitud, a través del ciclo de luz/oscuridad, tiene en los ritmos de vida humanos. El día invernal, el más corto y duro del año, explica los hábitos horarios del continente. Su amanecer ocurre simultáneamente en la península ibérica, Alemania, Suiza, Francia, Bélgica, Países Bajos, Dinamarca y Suecia. Por el contrario, el sol invernal necesita tres horas para ponerse escalonadamente desde Suecia hasta la península ibérica. Quienes destacan los “anómalos” hábitos vespertinos españoles están describiendo un fenómeno natural.

Referencia bibliográfica:

José María Martín Olalla. “Latitudinal trends in human primary activities: characterizing the winter day as a synchronizer”. Scientific Reports 8 (5350) , 2018. Doi:10.1038/s41598-018-23546-5.

FUENTE: SINC

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Primeros datos sobre las infecciones por tenia en España

Domingo, abril 8th, 2018

La  cisticercosis, una infección causada por las larvas de la tenia del cerdo, es la principal causa de convulsiones y epilepsia en América Latina, Asia y África. En Europa los casos se han vuelto más frecuentes en los últimos años debido a los viajes. Ahora, investigadores del Instituto de Salud Carlos III han evaluado por primera vez el impacto de las hospitalizaciones por esta enfermedad en España.

La cisticercosis es una infección de los tejidos causada por los quistes larvales de la tenia del cerdo Taenia solium. Se considera la causa prevenible más frecuente de epilepsia en todo el mundo: provoca el 30% de los casos de epilepsia donde el parásito es endémico. Por lo general, se adquiere al comer alimentos contaminados o a través del agua potable. Los quistes pueden desarrollarse en los músculos, los ojos, el cerebro o la médula espinal.

En Europa los casos se han vuelto más frecuentes en los últimos años debido a los movimientos migratorios desde países donde la tenia es endémica

Si bien las tasas más altas de infección corresponden a zonas de América Latina, Asia y África donde hay malas condiciones de saneamiento y la cría de cerdos sueltos hace que se pueda estar en contacto con heces humanas, en Europa los casos se han vuelto más frecuentes en los últimos años debido a los viajes y movimientos migratorios desde países donde la tenia es endémica.

Un grupo de investigadores del Instituto de Salud Carlos III ha evaluado por primera vez el impacto de las hospitalizaciones por cisticercosis en España, país en el que no existe un sistema de vigilancia para controlar la forma humana de la patología, no es de declaración obligatoria y los datos sobre animales infectados son escasos, a pesar de la Directiva Europea 2003/99/EC.

“La carga de enfermedad por cisticercosis sigue siendo desconocida en España. Lo que sí sabemos es que la prevalencia de T. solium ha disminuido en los países desarrollados debido a una inspección más estricta de la carne y mejoras en la higiene y saneamiento”, explica a Sinc Zaida Herrador, del Instituto de Salud Carlos III.

Para los expertos, es necesario contar con una estrategia común para la recopilación de datos, la supervisión y la presentación de informes, lo que facilitaría una imagen más precisa del escenario epidemiológico de la cisticercosis en España.

Captura

Estos son dos ‘Taenia solium’ representan las etapas larvales o intermedias de desarrollo de esta tenia porcina. / cdc | dr. George r. Healy, 1973

La ‘carga española’ de la enfermedad

En este trabajo, publicado en PLOS Neglected Tropical Diseases, se revisaron las hospitalizaciones por esta enfermedad en los últimos 18 años (1997-2014), en particular las características clínicas y la distribución de los 1.912 casos codificados.

También se realizó una comparación entre las tasas de hospitalización y las de migración externa para el periodo de estudio. De esta forma, los autores describieron por primera vez el escenario nacional de cisticercosis humana en España.

Los diagnósticos asociados más frecuentes fueron epilepsia y convulsiones, hidrocefalia y encefalitis

La tasa media anual de hospitalizaciones fue de 4,22 por cada 100.000 habitantes. Los resultados indican que entre 1998 y 2008 hubo un número creciente de hospitalizaciones –con un pico en 2008– y luego fueron disminuyendo hasta 2014. Esta información fue paralela a los cambios en la tasa de migración externa al país.

El grupo de edad de 16 a 44 años fue el más afectado (63,6%) y los diagnósticos asociados más frecuentes fueron epilepsia y convulsiones (49,5%), hidrocefalia (11,8%) y encefalitis/mielitis/meningitis (11,6%). Murcia tuvo la tasa de hospitalización más alta, con 13,37 hospitalizaciones por cada 100.000 habitantes, seguida de Navarra y Madrid.

“Aunque la mayoría de los casos actuales sean importados, la mejora de la vigilancia en humanos y animales resultará útil tanto para obtener un mejor conocimiento de la enfermedad como para reducir la morbilidad y los costes relacionados a la misma”, concluye Herrador.

Cómo se infecta un ser humano

Los seres humanos pueden contraer cisticercosis por ingestión de huevos del parásito emitidos con las heces de personas infestadas, por vía fecal-oral, o por autoinfestación a partir de la ruptura de los segmentos en que se divide el cuerpo de las larvas adultas alojados en el intestino del mismo hospedador.

En ambos casos, el embrión liberado del huevo penetra la pared del intestino y es transportado por los vasos sanguíneos a cualquier lugar del cuerpo, donde se desarrollan los quistes. La ubicación definitiva suele ser preferentemente el tejido cerebral, aunque también pueden ubicarse en tejido subcutáneo o en órganos como hígado, riñones y ojo.

La sintomatología depende de los órganos involucrados. Es importante su presencia en el sistema nervioso central, con fuertes dolores de cabeza, desorientación y, en los casos graves, convulsiones, parcial pérdida de la memoria y hasta la muerte. El tratamiento médico, siempre y cuando no se requiera cirugía, se realiza con medicamentos antiparasitarios.

FUENTE: SINC

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Envejecimiento: la falsa amenaza para el sistema sanitario

Domingo, abril 8th, 2018

¿El envejecimiento pone en peligro el sostenimiento de los sistemas sanitarios públicos? Para Unai Martín Roncero, profesor de la Universidad del País Vasco, nada más lejos de la realidad: “La principal amenaza no es otra que el esfuerzo mediático, ideológico e incluso académico que se está haciendo por convertir a la salud y su atención en una herramienta de negocio y lucro”. 

 

España, al igual que el resto de las sociedades occidentales, está experimentando un profundo cambio en su estructura de edades, lo que se ha traducido fundamentalmente en el incremento del número de personas mayores. Actualmente, las personas de 65 y más años representan algo más del 20% de la población, y este porcentaje se doblará en las próximas cuatro décadas.

Desde determinados discursos políticos y mediáticos se ha presentado el envejecimiento como un lastre para el futuro de nuestras sociedades

Este proceso de envejecimiento demográfico es fruto de uno de los mayores logros sociales de nuestro tiempo: la reducción generalizada de la mortalidad que permite que la mayor parte de las personas lleguen a cumplir 65 o más años.

Sin embargo, desde determinados discursos políticos y mediáticos se ha llegado a presentar este éxito social como un lastre o la principal amenaza para el futuro de nuestras sociedades.

En algunas ocasiones estas predicciones alarmistas esconden un claro interés, ya que están fomentadas y financiadas desde determinados grupos financieros, empresariales e incluso ideológicos. En otras, sin embargo, son fruto del desconocimiento o de una mala interpretación de los fenómenos demográficos y sociales.

Uno de los principales argumentos de estos discursos surge de la idea de que el aumento de la población mayor de 65 años implica un aumento drástico de la carga de enfermedad, la discapacidad y, por tanto, una enorme presión asistencial sobre los sistemas sanitarios que serán, por tanto, insostenibles, tal y como los conocemos en la actualidad. Algunas de estas voces proponen como solución a este importante reto la privatización progresiva de los sistemas sanitarios.

No obstante, se ha mostrado que el impacto que el envejecimiento tiene sobre el aumento del gasto sanitario no es tan elevado y no es, en ningún caso, el principal responsable de su crecimiento, que hay que buscar en otros procesos sociales y sobre todo, económicos, que afectan a la asistencia sanitaria actual.

El envejecimiento per se’ no pone en cuestión el sostenimiento de los sistemas sanitarios públicos

Efectivamente, interpretar el aumento de las personas mayores como un incremento de las personas enfermas es una interpretación simplista y equivocada. Una persona de 65 años en 2018 poco tiene que ver con aquella de 65 años de principios de siglo tanto en términos sociales como de salud. Tal persona de 65 años en la actualidad tiene mayor similitud en términos de salud a una persona quizá de 60 años de aquella época. Contamos ya con cierta evidencia al respecto.

Menos años de discapacidad y mala salud

El descenso de la mortalidad de las últimas décadas parece haber venido acompañado en nuestro contexto de un descenso de los años que se viven en mala salud y un aumento de los años en buena salud.

Por ejemplo, datos para el País Vasco muestran como el número de años que una persona espera vivir con discapacidad o con mal estado de salud son menos que hace veinte años, situación que contrasta con la imagen presente en el imaginario colectivo.

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Unai Martín Roncero. / UPV|EHU

Asimismo, contradice el principal argumento fuente de estas visiones alarmistas del envejecimiento como peligro para el sostenimiento del sistema sanitario.

El cambio en la estructura de edades –no solo el aumento de la población mayor– genera importantes desafíos en nuestras sociedades, algunos de los cuales están directamente relacionados con la salud y el desempeño de los servicios sanitarios.

Sin ir más lejos, el incremento de las enfermedades crónicas, fruto del cambio en el patrón epidemiológico, está obligando a nuestros sistemas sanitarios a profundas transformaciones en su gestión.

El envejecimiento per se no pone en cuestión el sostenimiento de los sistemas sanitarios públicos, ya que este depende fundamentalmente de la legitimidad social de que gocen.

La principal amenaza, por tanto, no es otra que el esfuerzo mediático, ideológico e incluso académico que se está haciendo por convertir a la salud y su atención en una herramienta de negocio y lucro. El asunto es importante, ya que la salud de las personas mayores (y tarde o temprano todos lo seremos) va en ello.

Unai Martín Roncero es doctor en Sociología y profesor de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) desde 2005. Es miembro del Grupo de Investigación en Determinantes Sociales de la Salud y Cambio Demográfico OPIK. En la actualidad sus líneas de investigación principales son la sociología de la salud, especialmente el análisis de las desigualdades sociales en salud y la demografía.

FUENTE: SINC

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El 30% de los españoles no se ve atractivo y cuida poco su aspecto físico.

Sábado, marzo 24th, 2018
Sus ingresos son iguales o inferiores a 1.500 euros, según un estudio. Esta parte de la población tiene hábitos de comida saludables y apenas practican ejercicio.

Los españoles que utilizan productos cosméticos tienen un mayor concepto de sí mismos y de su calidad de vida, según una investigación liderada por la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa), en colaboración con la consultora sociológica MyWord.

El responsable de Formación y Estudios de Mercado de Stanpa, Óscar Mateo, asegura que los datos obtenidos a partir de 8.500 entrevistas, entre españoles de 18 y 65 años, sobre las rutinas de belleza y cuidado personal, determinan que “el 70 por ciento de los españoles que utilizan cosméticos de manera habitual se ven más atractivos, con mayor salud dermatológica, física y emocional”.

Belén Barreiro, fundadora y directora de MyWord, considera que ese alto porcentaje de la población se encuentra en un “circulo virtuoso”, pues parte de unos niveles de “satisfacción con su físico muy altos y, en general, con su calidad de vida”.

Consumidores, a su vez, divididos en un 50 por ciento que se autocalifica poseedor de un “atractivo normal”, detalla Mateo, y que realiza un gasto habitual, pero racional, en cosmética.

Mientras que otro 20% son usuarios “con más tiempo y dinero para dedicar a la belleza”, ambos grupos con mucha información, “tanto digital como en tienda”, y con ingresos superiores a la media, con salarios entorno a 1.500 euros.

A más cuidados, más salud física

Según Barreiro, expresidenta del Centro de Investigaciones Sociólogicas (CIS), la relación de este grupo de consumidores con el mundo de la belleza va asociada a otros hábitos saludables, como una alimentación variada y la práctica habitual de ejercicio, “además, de dormir un promedio de horas por encima de la media”.

Circunstancias que redundan en un “bienestar emocional mayor y en menor número de problemas dermatológicos”, al ser más constantes en sus tratamientos cosméticos, lo que provoca también una “mayor confianza y seguridad en sí mismos”.

El 30 por ciento restante de la población española, que no se considera satisfecha con su aspecto, se relaciona “lo justo” con el mundo de la belleza, comenta Mateo. “Básicamente, se concentra en sus hábitos de higiene”.

“Se encuentran en lo que hemos denominado círculo vicioso”, con una insatisfacción vital generalizada y hábitos de vida poco saludables, matiza el experto de Stanpa.

Barreiro concluye que cuidarse “sí importa, porque revierte en mayor salud dermatológica, física y emocional”, lo que permite que el consumidor se sienta “más satisfecho con su vida en todos los aspectos: laboral, familiar o de pareja”

FUENTE: 20 MINUTOS – EFE

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Riesgo de suicidio, autolesión deliberada y enfermedad psiquiátrica después de la pérdida de un familiar cercano: un estudio de cohortes a nivel nacional

Lunes, junio 19th, 2017

Autores: Mai-Britt Guldin; Maiken Ina Siegismund Kjaersgaard; Morten Fenger-Grøn…(et.al) Fuente: World Psychiatry (Ed Esp) Referencia: volumen15, número 2, página(s) 193-199

 

Resumen

La pérdida de un familiar cercano es un suceso común y sin embargo conlleva más riesgo de trastornos graves de la salud mental. En ningún estudio a gran escala se ha explorado hasta ahora la importancia de la relación de la persona doliente en relación con el finado tomando en cuenta a la vez género sexual y edad. Llevamos a cabo un estudio de cohortes danesas a nivel nacional utilizando información de registros desde 1995 hasta 2013 en cuatro subcohortes que incluyeron a todas las personas de 18 o más años de edad que sufrieron la muerte de un hijo, cónyuge, hermano o progenitor. Identificamos a 1.445.378 personas con duelo, y cada una fue equiparada con respecto a género sexual, edad y composición familiar con cinco personas sin duelo. Se calcularon las proporciones de incidencia acumulada para estimar diferencias absolutas en suicidio, autolesión deliberada y enfermedad psiquiátrica. Se utilizó la regresión de riesgos proporcionales de Cox para calcular los cocientes de riesgos instantáneos haciendo el ajuste con respecto a posibles factores de confusión. Los resultados revelaron que el riesgo de suicidio, autolesión deliberada y enfermedad psiquiátrica aumentó en las cohortes con duelo durante al menos 10 años después de la pérdida, sobre todo durante el primer año. Durante ese año, la diferencia del riesgo fue 18,9 sucesos en 1000 personas después de la muerte de un hijo (IC del 95%: 17,6-20,1) y 16,0 eventos en 1000 personas después de la muerte de un cónyuge (IC del 95%: 15,4-16,6). Los cocientes de riesgos instantáneos en general fueron máximos tras la muerte de un hijo, en personas más jóvenes y tras la pérdida súbita por suicidio, homicidio o accidente. Una de cada tres personas con un diagnóstico psiquiátrico previo cometió suicidio, autolesión deliberada o presentó una enfermedad psiquiátrica en el primer año después del duelo.

En conclusión, este estudio demuestra que el riesgo de suicidio, autolesión deliberada y enfermedad psiquiátrica es considerable después de la pérdida de un familiar cercano, sobre todo en subgrupos susceptibles. Esto parece indicar la necesidad de la identificación temprana de personas con alto riesgo que muestran problemas de ajuste tras la pérdida de un familiar cercano, a fin de reducir el riesgo de desenlaces psiquiátricos graves.

Acceso al texto completo.

Para poder visualizar el texto completo, necesita tener instalado el Adobe Reader, si usted no lo tiene puede bajárselo gratuitamente desde la dirección: http://get.adobe.com/es/reader/

FUENTE: PSIQUIATRÍA.COM

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Un modelo matemático ayuda a las aerolíneas a competir con trenes de alta velocidad

Viernes, mayo 26th, 2017

Un equipo internacional de científicos, con participación española, ha desarrollado un modelo para optimizar la toma de decisiones de las compañías aéreas frente a sus competidores. Este nuevo sistema permite estimar la distribución modal de la demanda de pasajeros, elaborar la asignación de la flota de aviones y generar los horarios de los vuelos.

<p>En el estudio se ha desarrollado un modelo de competencia, considerando la competencia multimodal entre el transporte aéreo y el tren de alta velocidad y la competencia aérea entre líneas de bandera y de bajo coste / pixabay.com y Renfe.com | UPM</p>

En el estudio se ha desarrollado un modelo de competencia, considerando la competencia multimodal entre el transporte aéreo y el tren de alta velocidad y la competencia aérea entre líneas de bandera y de bajo coste / pixabay.com y Renfe.com | UPM

Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) y del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han elaborado un modelo matemático que analiza la competencia entre líneas aéreas, tanto de bandera como de bajo coste, y el ferrocarril de alta velocidad. El modelo consigue estimar la distribución modal de la demanda de pasajeros, elaborar la asignación de la flota de aviones y generar los horarios de los vuelos. Esta herramienta matemática proporciona información muy valiosa y útil que ayudará a las compañías aéreas a enfrentarse eficazmente con la competencia de los trenes de alta velocidad.

Las líneas aéreas y el tren de alta velocidad están compitiendo cada vez más en muchas partes de Europa y Asia, especialmente en los mercados de corto y medio radio. Este tipo de tren a menudo compite proporcionando una frecuencia de servicio similar o incluso mayor que el ofrecido por las aerolíneas y una mejor conectividad con los centros de la ciudad.

Además, a menudo se percibe como un modo más seguro y más cómodo de viajar, lo que genera una redistribución de pasajeros entre alternativas aéreas y ferroviarias. El impacto de esta situación en el transporte aéreo regular es bastante incierto y, para abordar el estudio de ese impacto, se reunió un grupo de investigadores entre los que se encuentra Ángel Marín, catedrático en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio de la UPM.

Los resultados computacionales se realizaron sobre casos de problemas usando datos de la aerolínea española IBERIA

En el estudio se ha desarrollado un modelo de competencia −considerando la competencia multimodal entre el transporte aéreo y el tren de alta velocidad y la competencia aérea entre líneas de bandera y de bajo coste− usando un modelo logit anidado que captura los impactos de las decisiones de las compañías aéreas sobre la demanda de pasajeros.

En el núcleo del enfoque se encuentra un modelo integrado de optimización que incluye la planificación de frecuencias de los vuelos, el desarrollo aproximado del horario, la asignación de la flota y el comportamiento de los pasajeros en la elección del modo de viaje. Los resultados computacionales se realizaron sobre casos de problemas usando datos de la aerolínea española IBERIA. Las pruebas muestran la validez del modelo puesto que los horarios actuales de las líneas aéreas se encuentran razonablemente cerca de los horarios generados por el modelo.

También se utilizó este enfoque de modelización de optimización bajo competencia multimodal, para evaluar múltiples escenarios que implican la entrada de trenes de alta velocidad en nuevos mercados, teniendo en cuenta la estimulación de la demanda como resultado de los nuevos servicios. El modelo se validó utilizando datos de mercados que tuvieron una entrada de ferrocarriles de alta velocidad en el pasado.

Los resultados de validación muestran una estrecha concordancia entre las soluciones del modelo y la realidad y muestran su utilidad para predecir los impactos de la entrada futura del ferrocarril de alta velocidad en nuevos mercados.

En consecuencia, el marco de modelización propuesto resulta de utilidad desde la perspectiva de los operadores de líneas aéreas ya que les permite planificar mejor su actividad frente a otros competidores mediante el ajuste de horarios, flotas y tarifas.

Como señala Ángel Marín, uno de los investigadores implicados en este estudio, “el marco facilitado posibilita la evaluación cuidadosa de varios escenarios –tales como acciones de los competidores, cambios en la flota, cambios de tarifas, etc.– lo que permite a la aerolínea estar mejor preparada para adaptarse al cambiante entorno competitivo”.

Esta investigación se ha desarrollado en el marco del proyecto “Robustez, eficiencia y recuperación de sistemas de transporte publico”, proyecto de investigación TRA2014-52530-C3-1-P, del Ministerio de Economía y Competitividad.

Referencia bibliográfica:

Cadarso, Luis; Vaze, Vikrant; Barnhart, Cynthia; Marin, Ángel. Integrated Airline Scheduling: Considering Competition Effects and the Entry of the High Speed Rail. Transportation Science 51 (1): 132-154. Febrero de 2017.

Zona geográfica: Comunidad de Madrid
Fuente: Universidad Politécnica de Madrid
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El ‘cóctel’ que activa nuestras defensas

Viernes, mayo 26th, 2017

La eficacia del sistema inmunitario depende de una combinación de genética, ambiente y una parte de azar. Estudios recientes han demostrado también cómo la evolución –incluidos nuestros encuentros con neandertales– ha perfilado las diferencias entre las defensas de europeos y africanos. Ahora la ciencia se centra en mejorar su funcionamiento y en dilucidar por qué aumentan las alergias.

<p>Nuestro sistema inmunitario se parece a un ejército con células y señales en permanente lucha contra lo invisible. / Fotolia</p>

Nuestro sistema inmunitario se parece a un ejército con células y señales en permanente lucha contra lo invisible. / Fotolia

La imagen inmediata que ofrecen nuestras defensas es la de un ejército: unas tropas sin claros capitanes ni generales, pero sí con células y señales en permanente lucha contra lo invisible. Y en medio de esa disputa surgen varias cuestiones sobre lo que le da la fuerza a esta milicia. Si la genética no lo es todo, ¿qué podemos hacer?

Es mucho más complicado y difuso definir un buen o mal sistema inmunitario que la presencia o ausencia de un tumor

No es extraño hablar de la heredabilidad del cáncer, o de la predisposición genética y familiar a sufrir un infarto. Sin embargo, rara es la vez en que maldecimos o damos las gracias a los genes de nuestras defensas.

“Quizás porque es más difícil estudiarlos”, afirma a Sinc Moisés Labrador, especialista en inmunología y alergología en el Hospital Vall d´Hebron de Barcelona. Salvo en casos graves de inmunodeficiencias, es mucho más complicado y difuso definir un buen o mal sistema inmunitario que la presencia o ausencia de un tumor.

Pero los genes importan. Dos artículos muy similares y publicados simultáneamente en la revista Cell permitieron comparar la fuerza de las defensas y su genética entre dos grupos de poblaciones: una de descendencia europea y otra africana. Las conclusiones oscilan entre la lógica evolutiva y la sorpresa un tanto inesperada.

La influencia del ADN neandertal 

En uno de ellos, el equipo de Luis Barreiro, investigador en la Universidad de Montreal (Canadá), aisló macrófagos de la sangre de 95 europeos y 80 afroamericanos y los expuso a dos tipos de bacterias. Los macrófagos son una primera línea de defensa, es decir los encargados de captar y “comerse” a las bacterias. Su funcionamiento es una prueba de cómo funciona la llamada inmunidad innata.

La evolución reciente ha modelado de forma paciente y sustancial la manera en que nuestro cuerpo se defiende

Cuando analizaron su actividad se llevaron una primera sorpresa: pasadas 24 horas, los macrófagos de los africanos habían acabado con tres veces más bacterias de lo que habían conseguido los de los europeos.

Para explicar esta diferencia, los científicos analizaron la secuencia del ADN y la expresión de los genes de las dos poblaciones, antes y después de la infección, y revelaron que la genética parecía explicar al menos el 30% de las diferencias en su actividad. Esto significa que la evolución reciente, la que tuvo lugar desde que los primeros africanos llegaron a Europa, ha modelado de forma paciente y sustancial la manera en que nuestro cuerpo se defiende.

Pero a los investigadores les asombró un dato más. Algunas de las variantes parecen no ser consecuencia directa del azar de las mutaciones y su selección, sino que provienen directamente de ADN neandertal, del cruzamiento sexual y genético que los europeos (y no los africanos) tuvimos con ellos hace entre 50.000 y 100.000 años. Es el mismo encuentro que nos legó un virus y un cáncer. Las variantes candidatas más potentes afectan a unos 16 genes, algunos de ellos de importancia conocida y fundamental.

Así se adaptan las defensas

“El sistema inmunitario de los afroamericanos responde de forma diferente, pero no podemos concluir que sea mejor”, sostiene a Sinc Barreiro. “Una respuesta inmunitaria potente también tiene efectos negativos, como una mayor susceptibilidad a enfermedades autoinmunes”, añade. De hecho, esa podría ser una explicación de por qué algunas de estas, como el lupus, son más frecuentes en los afroamericanos.

“Una respuesta inmunitaria potente también tiene efectos negativos, como una mayor susceptibilidad a enfermedades autoinmunes”, dice Luis Barreiro

Aunque aún no puede ser demostrada, la hipótesis de Barreiro sobre la razón de los cambios es que cuando los primeros humanos modernos salieron de África se encontraron expuestos a menos microorganismos. Como las defensas no necesitaban ser tan potentes se adaptaron para suavizarse, y así disminuyeron los problemas derivados de una respuesta potente, como los de las enfermedades autoinmunes.

Para Lluis Quintana-Murci, director del Instituto Pasteur en París y jefe del grupo que ha publicado otro artículo similar en la revista Cell, “atenuar la respuesta immunitaria ha sido algo muy importante durante la evolución”. Se trata de buscar “el compromiso entre responder bien, pero sin exagerar”, recalca.

En vez de macrófagos, para el otro estudio se usaron monocitos, un tipo de célula similar de la que aquellos se derivan, que se expusieron a virus como los de la gripe, además de a componentes bacterianos. Los resultados, en esencia, fueron similares. Cientos de genes se expresaban de forma diferente entre europeos y africanos, y los cambios en la secuencia genética explicaban buena parte de esas diferencias.

Además, volvieron a encontrarse con que algunos de ellos provenían de los neandertales. “Es difícil saber si están en nosotros por selección natural o por deriva genética (y se mantienen sin ninguna función especial)”, asegura Quintana-Murci. Pero, por los números, algunos tienen muchos visos de haber sido seleccionados. “Nosotros nos fijamos especialmente en uno de ellos, el más evidente, que regula la respuesta a virus como los de la gripe”, completa el genetista.

Así, si nos centramos en diferentes poblaciones, nuestros sistemas inmunitarios parecen claramente diferentes. Dentro de una misma población, “hay estudios que indican la importancia de ciertas variantes”, –indica Moisés Labrador–, pero aún no se dispone de una huella genética, una firma que permita discernir la mayor o menor eficacia o precisión de nuestras defensas. Lo que sí se sabe es que eso también depende en parte del ambiente y un poco del azar.

La “lotería” de los anticuerpos

Los macrófagos y monocitos participan en la inmunidad innata, esa con la que ya nacemos y que, de una manera un poco imprecisa, se dirige a dianas más o menos comunes en los microorganismos. Los anticuerpos son, sin embargo, uno de los distintivos de la inmunidad adquirida, que debe ser desarrollada y entrenada, y se dirige con mucha más precisión y eficacia a las características de cada patógeno particular.

“Todos disponemos de anticuerpos contra las enfermedades más frecuentes, pero hay diferencias individuales”, señala Moisés Labrador

Para ello, se dispone de un arsenal de más de cien millones de anticuerpos diferentes, cada uno específico para una molécula que encuentre en el exterior. Si van contra algo interior se destruyen en su mayoría en los primeros meses de vida. Son como una llave buscando su única cerradura. Pero los anticuerpos se fabrican a partir de los genes, y no tenemos tantos como para generar toda esa diversidad. Este descubrimiento le valió el Premio Nobel al japonés Susumu Tonegawa en 1987.

Básicamente es una mezcla de cortar, pegar, entrelazar y mutar fragmentos de ADN. Cada uno de los genes que componen los anticuerpos tiene diversas variantes, una a continuación de otra. Cuando se forma un anticuerpo se “escoge” una variante de cada gen, lo que multiplica las posibilidades. Además, una maquinaria se encarga de introducir mutaciones al azar, para así aumentar el abanico. La consecuencia es que cada uno de nosotros dispone de un amplio repertorio, con muchas combinaciones comunes, pero también con particularidades.

“Es indudable que hay una parte de azar”, asegura Labrador. “Esa es la manera en que la especie se protege. En general, todos disponemos de anticuerpos contra las enfermedades más frecuentes, pero hay diferencias individuales que permitirían a algunos sobrevivir si se produjera una epidemia nueva”, señala el especialista del Hospital Vall d´Hebron de Barcelona.

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Las reacciones alérgicas buscan la expulsión de tóxicos o parásitos mediante secreciones, estornudos, tos, y lagrimeo. / Tina Franklin

Del zumo de naranja a la higiene

Además de la genética y el azar, el entorno también cuenta. “Nosotros investigamos la importancia de la genética en la immunidad, pero estamos ahora estudiando la de otros factores en nuestras respuestas immunitarias como la edad, el tipo de vida, la nutrición, etc.”, afirma Quintana-Murci.

Como ocurre con otras cosas, “la inmunidad funciona en una interacción de la genética con el entorno”, asegura Labrador. Existen algunas formas, aunque modestas, de mejorarla recurriendo a la nutrición, a los probióticos y a otros hábitos diarios.

“La vitamina C parece mejorar muy ligeramente el estado del sistema inmunitario, aunque no está completamente demostrado. Lo haría por ser antioxidante y porque ayuda a absorber nutrientes esenciales como el hierro”, subraya Moisés Labrador.

“Lo que sí se ha demostrado más eficaz es seguir una dieta completa, como la mediterránea”, añade Labrador

En realidad, “prácticamente ningún alimento aislado ha demostrado ser eficaz y debería recomendarse de forma general”, continúa Labrador. De hecho, una revisión de estudios encontró que la toma continuada no prevenía los resfriados, pero sí aliviaba ligeramente los síntomas y su duración.

“Lo que sí se ha demostrado más eficaz es seguir una dieta completa, como la mediterránea, con cantidades adecuadas de vitaminas, minerales, grasas adecuadas y proteínas de alto valor biológico”, asegura el inmunólogo.

En cuanto al uso de probióticos (bacterias teóricamente beneficiosas) para mejorar el sistema inmunitario, hay muchos estudios preliminares, aunque todavía ninguno en concreto ha sido aprobado oficialmente como medicamento. Hasta ahora, se venden como suplementos o complementos alimenticios, con algunas indicaciones más sólidas que otras.

Entre ellas, “la más clara para determinados probióticos es el tratamiento de la diarrea aguda, sobre todo la de origen vírico”, afirma a Sinc Francisco Guarner, jefe de sección de Aparato Digestivo en el Hospital Vall d’Hebron y presidente de la Sociedad Española de Probióticos y Prebióticos. “Lo que se ha visto sobre nuestras bacterias es que lo más beneficioso es tener diversidad”, sostiene Labrador, para quien, una vez más, esto se consigue en gran parte con una dieta sana, como la mediterránea.

Otros factores, como el sueño y el deporte, también parecen beneficiosos. “Nada es blanco o negro, estamos hablando de pequeños ajustes, pero tanto el ejercicio como el sueño profundo contribuyen a reducir el estrés y actúan como mecanismos antioxidantes, mejorando el estado general de la respuesta”, afirma Labrador.

A esto se añade la hipótesis de la higiene, una teoría cada vez más probada de que ambientes demasiado asépticos entorpecen la educación de nuestras defensas. “Uno de los mejores consejos que creo que se puede dar para tener un buen sistema inmunitario es dejar que los niños sean niños”, dice Labrador.

Al permitir que jueguen y se ensucien en un entorno lo más natural posible consiguen ponerse en contacto con microorganismos con los que tradicionalmente los humanos nos hemos relacionado. “Básicamente, nuestro sistema inmunitario tiene tres tipos de respuestas. Cuando nacemos predomina la de tipo 2, pero necesitamos el contacto con el exterior para mitigarla y a la vez ampliar el abanico”. La de tipo 2 es precisamente la relacionada con las alergias, cada vez más frecuentes.

¿Por qué aumentan las alergias?

“Las respuestas en las que se basan las alergias son las que nos permitieron explorar y colonizar el mundo”, afirma Labrador, ya que se dirigen especialmente contra “picaduras de insectos, mordeduras de serpientes, tóxicos o parásitos”. De hecho, las reacciones alérgicas buscan la expulsión de todos ellos, ya sea mediante secreciones, estornudos, tos, y lagrimeo, entre otros. El problema viene cuando ya no son tan necesarias, y sobre todo se producen en respuesta a causas “equivocadas”.

Sobre las alergias no se dispone de un retrato genético preciso. Lo que sí parece claro es que su frecuencia ha ido aumentando en las últimas décadas

“En el caso de las alergias conocemos variantes genéticas que predisponen”, afirma el especialista del Vall d’Hebron. Sin embargo, tampoco se dispone de un retrato genético preciso. Lo que sí parece claro es que su frecuencia ha ido aumentando en las últimas décadas, al menos en los países enriquecidos.

La causa parece estar de nuevo en la hipótesis de la higiene. La falta de contacto con los microorganismos que nos solían rodear deja a las defensas en “modo 2”, en un tipo de alerta particular y excesiva. ‘Educar’ a las defensas dejando que desde la infancia nos pongamos en contacto con microorganismos sigue siendo la mejor opción.

“Pero también pueden hacerse políticas de salud pública”, añade Labrador. La alergia a ciertos tipos de polen es una de las más extendidas, y la causa no es solo individual. “Los humos de los motores diésel están multiplicando la capacidad alergénica de los pólenes”, recalca el investigador. Según los expertos, aunque existen diversos factores, uno de ellos se explica porque en las plantas aumentan las proteínas de estrés, lo que los hace más agresivos.

En definitiva, genética, azar y entorno forman un ‘cóctel’ único en cada persona donde todo es nuevo y viejo bajo el sol.

Zona geográfica: España
Fuente: SINC

Jesús Méndez

Escritor, periodista científico, exinvestigador de la epigenética del cáncer y médico de formación. Colabora con Sinc escribiendo sobre lo que sabe (más o menos).

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La misión Juno muestra el magnetismo y los ciclones gigantes de Júpiter

Viernes, mayo 26th, 2017

Ciclones de hasta 1.400 km de diámetro, emanaciones de metano que alteran el clima y un campo magnético que, además de tener una fuerza inesperada, genera unas auroras espectaculares cuando interacciona con el viento solar. Estos son los primeros resultados de la misión Juno de la NASA, que el año pasado comenzó a analizar el mayor de los planetas del sistema solar: Júpiter.

<p>Imagen del polo sur de Júpiter captado por la nave Juno (a 52.000 km), donde se observan ciclones de hasta 1.000 km de diámetro. Se combinaron varias fotografías tomadas con la JunoCam en tres órbitas distintas para mostrar todas las áreas a la luz del día, con color mejorado y proyección estereográfica. / NASA / JPL-Caltech / SwRI / MSSS / Salón Betsy Asher / Gervasio Robles</p>

Imagen del polo sur de Júpiter captado por la nave Juno (a 52.000 km), donde se observan ciclones de hasta 1.000 km de diámetro. Se combinaron varias fotografías tomadas con la JunoCam en tres órbitas distintas para mostrar todas las áreas a la luz del día, con color mejorado y proyección estereográfica. / NASA / JPL-Caltech / SwRI / MSSS / Salón Betsy Asher / Gervasio Robles

El 27 de agosto de 2016 la nave espacial Juno de la NASA dio su primera vuelta alrededor de Júpiter, empezando una misión de 20 meses en la que, gracias a su órbita muy elíptica, ya ha rodeado varias veces las regiones polares y se ha aproximado a menos de 5.000 kilómetros de la espesa capa de nubes. Aunque en los últimos meses ya se habían facilitado imágenes de los polos, los resultados detallados de los primeros encuentros con este planeta –el más grande del sistema solar– se publican ahora en portada y en dos artículos de la revista Science.

Algunos ciclones de Júpiter tienen 1.400 km de diámetro

En el primero, liderado por el investigador Scott Bolton desde el Southwest Research Institute de San Antonio (Texas, EE UU), se presentan los datos de las capas nubosas. Las imágenes de los polos jovianos, desconocidos hasta la llegada de Juno, muestran un escenario caótico con estructuras ovaladas blanquecinas, muy diferente al que se observa en las regiones polares de Saturno, por ejemplo.

Con la secuencia de imágenes transmitidas por Juno a lo largo del tiempo, los investigadores han podido determinar que los óvalos son en realidad gigantescos ciclones. Algunos alcanzan un tamaño de hasta 1.400 kilómetros de diámetro.

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Proyección ortográfica de imágenes captadas por la cámara JunoCam en las regiones polares norte y sur de Júpiter. / J.E.P. Connerney et al., Science (2017)

Al pasar por encima de las capas nubosas, la nave también midió la estructura termal de la atmósfera profunda del planeta. La información registrada revela la existencia de unas estructuras inesperadas que los autores interpretan como señales de acumulación de amoniaco, que brota desde la atmósfera profunda generando colosales sistemas climáticos.

¿Tiene un núcleo este gigante gaseoso? 

Además, se han realizado mediciones del campo gravitatorio de Júpiter, lo que ayuda a los científicos a comprender mejor la estructura atmosférica de este gigante gaseoso y determinar si tiene un núcleo sólido.

“El campo gravitatorio medido por Juno difiere sustancialmente de la última estimación disponible y es un orden de magnitud más preciso”, señalan los autores, que explican: “Esto tiene implicaciones para conocer la distribución de elementos pesados en el interior de Júpiter, incluyendo la existencia de un núcleo y su masa”

Por su parte, las mediciones enfocadas al enorme campo magnético del planeta revelan que, cerca de la superficie, este campo supera con mucho las expectativas, ya que es considerablemente más fuerte de lo que predecían los modelos:  alcanza los 7.766 gauss, unas diez veces más que el campo magnético de la Tierra.

El segundo estudio, dirigido por el investigador John Connerney del Space Research Corporation in Annapolis (Maryland, EE UU), también ofrece nueva información sobre las auroras y la magnetosfera de Júpiter, una región donde el campo magnético del planeta interacciona y desvía el viento solar.

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Auroras jovianas captadas por la nave Juno en la zona polar norte. / J. E. P. Connerney et al./Science 2017

Tras entrar en la magnetosfera el 24 de junio de 2016, Juno se topó con el arco o campo de choque –estático– del gigante gaseoso. Cuando la nave se acercó al planeta por primera vez, encontró un único arco de choque, pero detectó varios cuando volvió en las siguientes órbitas. Según los autores, esto sugiere que la magnetosfera se encontraba en proceso de expansión cuando Juno trazó su primera órbita.

Se han fotografiado espectaculares auroras en las regiones polares de Júpiter

Desde su posición claramente privilegiada por encima de los polos, que le ofrece una perspectiva única, la nave detectó rayos de electrones moviéndose hacia abajo en dirección vertical, hacia la superficie del planeta, desprendiendo energía sobre la atmósfera superior. Seguramente, esta es la fuente energética que activa las enormes auroras captadas por Juno.

“Los detectores de plasma y partículas energéticas registraron electrones precipitándose en las regiones polares, produciendo intensas auroras, que pudimos observar simultáneamente con espectrógrafos de imágenes ultravioletas e infrarrojas”, destacan los investigadores.

Esta ‘lluvia’ de electrones parece distribuirse de forma distinta a como lo hace en la Tierra, lo que intriga a los científicos y plantea un modelo de interacción entre Júpiter y su entorno espacial radicalmente distinto a lo esperado. Los próximos resultados de la misión Juno ayudarán a resolver este y otros interrogantes sobre el gigante gaseoso.

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GIF de Júpiter generado con imágenes tomadas por la nave Juno. /  J.E.P. Connerney et al., Science (2017)

Referencia bibliográfica:

S.J. Bolton et al.: “Jupiter’s interior and deep atmosphere: The initial pole-to-pole passes with the Juno spacecraft”. J.E.P. Connerney et al.: “Jupiter’s magnetosphere and aurorae observed by the Juno spacecraft during its first polar orbits”. Science, 26 de mayo de 2017.

Zona geográfica: Norteamérica
Fuente: Science
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Los glaciares del océano Ártico sufren los efectos del calentamiento global

Viernes, mayo 26th, 2017
<p>Glaciar de <em>tidewater </em>en la Bahía de Nordfjorden, isla de Spitsbergen, archipiélago de Svalbard. / Raúl Martín Moreno</p>

Glaciar de tidewater en la Bahía de Nordfjorden, isla de Spitsbergen, archipiélago de Svalbard. / Raúl Martín Moreno

Científicos de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y la Universidad de Oslo (Noruega) han cuantificado los efectos del cambio climático en el archipiélago de Svalbard, en el océano Glacial Ártico. Los resultados muestran una importante pérdida de hielo en este archipiélago desde la llamada Pequeña Edad del Hielo, hace apenas 100 años.

Además de trabajo de campo, los investigadores se valieron de imágenes terrestres y sensores aeroportados, y lograron muestrear los frentes morrénicos y de hielo de los más de 3.000 glaciares del archipiélago. De este modo, el trabajo, publicado en la revista The Holocene, presenta una valoración regional de la extensión y retroceso de los glaciares en la totalidad del archipiélago desde el fin de la Pequeña Edad del Hielo.

“La influencia de la Pequeña Edad de Hielo en los glaciares del archipiélago de Svalbard en el alto ártico noruego está bien documentada. No obstante, faltaba una reflexión global de alcance regional que recogiese un análisis de su retroceso desde esta pulsación fría reciente”, aseguran Raúl Martín Moreno del departamento de Didácticas Específicas y Fernando Allende Álvarez, del departamento de Geografía de la UAM.

Desde la Pequeña Edad del Hielo los hielos de las principales islas del archipiélago han retrocedido un 12,8%, un 16,7% y un 13,4%

“El trabajo es importante porque ofrece una cartografía de gran detalle. Utilizando fotointerpretación, técnicas de teledetección y sistemas de información geográfica, esta cartografía consigue cuantificar la reducción de la superficie de hielo desde la Pequeña Edad del Hielo”, agregan los investigadores.

Apreciable retroceso de los frentes helados

El área glaciada en el archipiélago se calculó, a finales del siglo XX, en 33,775 km2. Desde la Pequeña Edad del Hielo los hielos de las principales islas del archipiélago han retrocedido un 12,8% (Spitsbergen), 16,7% (Barentsøya y Edgeøya) y un 13,4% (Nordaustlandet).

El análisis del máximo glaciar mediante el cartografiado de los frentes morrénicos ha permitido establecer diferencias a nivel regional en el propio archipiélago: más del 19% en el oeste y el centro, el 23% en el sur de Nordaustlandet, mientras que en el Noreste fue el 1%. Los glaciares que han experimentado un mayor retroceso son los que vierten su frente helado directamente al mar.

Referencia bibliográfica:

Martín-Moreno R, Allende Álvarez F and Hagen JO. “Little Ice Age’glacier extent and subsequent retreat in Svalbard archipelago”. The Holocene 2017: 0959683617693904.

Zona geográfica: Comunidad de Madrid
Fuente: UAM
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Hallan restos prehumanos de 7,2 millones de años en los Balcanes

Viernes, mayo 26th, 2017

Un equipo internacional de científicos ha trazado un escenario distinto para el comienzo de la historia humana. El análisis de dos fósiles del homínido extinto Graecopithecus freybergi demuestra que en realidad pertenecían a individuos prehumanos. Esta nueva hipótesis sobre el origen de la humanidad sugiere que el homínino más antiguo vivió en Europa.

 

Mandíbula inferior de Graecopithecus freybergi, denominada ‘El Graeco’, de 7,175 millones de años hallada en Grecia / Wolfgang Gerber, Universidad de Tübingen

Los chimpancés actuales son los parientes vivos más cercanos de los seres humanos. Dónde vivió el último ancestro común entre ambos es un tema central y altamente debatido en paleoantropología. Los investigadores habían asumido que los linajes divergieron hace entre cinco y siete millones de años y que los primeros prehumanos se desarrollaron en África.

Sin embargo, dos estudios publicados hoy en PLoS ONE, indican que el linaje común de grandes simios y humanos se dividió varios cientos de miles de años antes de lo que se suponía hasta ahora. El equipo de científicos, encabezado por el profesor Madelaine Böhme, del Centro Senckenberg para la Evolución Humana y el Paleoambiente de la Universidad de Tubinga (Alemania), y el profesor Nikolai Spassov, de la Academia Búlgara de Ciencias, señala además que la división del linaje humano se produjo en el Mediterráneo oriental y no en África, como se había establecido hasta el momento.

Dónde vivió el último ancestro común entre chimpancés y humanos es un tema central y altamente debatido en paleoantropología

El equipo analizó los dos especímenes conocidos del homínido fósil Graecopithecus freybergi: una mandíbula inferior de un yacimiento griego y un premolar superior de Bulgaria. Utilizando la tomografía computarizada, los científicos visualizaron las estructuras internas de los fósiles y demostraron que las raíces de los premolares estaban ampliamente fusionadas.

“Mientras que los grandes simios tienen dos o tres raíces separadas y divergentes, las raíces de Graecopithecus convergen y se funden parcialmente, una característica propia de los seres humanos modernos, de los tempranos y de varios prehumanos, incluidos Ardipithecus y Australopithecus“, explica Böhme.

La mandíbula inferior, apodada ‘El Graeco’ por los científicos, tiene raíces dentales adicionales, lo que sugiere que la especie Graecopithecus freybergi podría pertenecer al linaje prehumano. “Estos resultados nos sorprendieron ya que solo eran conocidos en África subsahariana”, añade Jochen Fuss, estudiante de doctorado en Tübingen, que realizó esta parte del estudio.

Además, Graecopithecus es varios cientos de miles de años más viejo que el más antiguo prehumano potencial de África, Sahelanthropus de Chad, que tiene una antigüedad de seis a siete millones de años.

Las raíces dentales de ‘Graecopithecus’ convergen y se funden parcialmente

El equipo de investigación dató la secuencia sedimentaria de los yacimientos fósiles de Graecopithecus en Grecia y Bulgaria con métodos físicos y obtuvo una edad casi sincrónica para ambos fósiles: 7,24 y 7,175 millones de años. “Es en el comienzo del Mesiniano, una edad que termina con la desecación completa del mar Mediterráneo”, dice Böhme.

David Begun, paleoantropólogo de la Universidad de Toronto (Canadá) y coautor de este estudio apunta: “Esta datación nos permite trasladar la división entre humanos y chimpancés al área mediterránea”.

Premolar superior de 7,24 millones de años de Graecopithecus hallado Bulgaria / Wolfgang Gerber, Universidad de Tübingen

Premolar superior de 7,24 millones de años de Graecopithecus hallado Bulgaria / Wolfgang Gerber, Universidad de Tübingen

Los cambios ambientales impulsores de la divergencia

Al igual que ocurría con la teoría de África oriental, la evolución de los prehumanos puede haber estado impulsada por dramáticos cambios ambientales.

El equipo dirigido por Böhme demostró que el desierto del Sahara del norte de África se originó hace más de siete millones de años, según los análisis geológicos de los sedimentos en los que se encontraron los dos fósiles. El análisis de los isótopos de uranio, torio y plomo en partículas de polvo individuales dio lugar a una edad de entre 0,6 y 3 mil millones de años por lo que deduce que su origen estaría en el norte de África.

Además, el sedimento polvoriento tiene un alto contenido de diferentes sales. “Estos datos documentan por primera vez el desierto del Sáhara hace 7,2 millones de años, cuyas tormentas del desierto transportaron polvo rojo salado a la costa norte del mar Mediterráneo en su forma”, aseguran los investigadores de Tübingen.

La evolución de los prehumanos puede haber estado impulsada por dramáticos cambios ambientales

Este proceso también es observable en la actualidad. Sin embargo, el modelo de los científicos muestra que, con hasta 250 gramos por metro cuadrado y año, la cantidad de polvo en el pasado supera considerablemente las cargas de polvo recientes en el sur de Europa, si se compara con la situación actual en la zona del Sahel en África.

Fuego, hierba y estrés hídrico

Los investigadores demostraron además que, contemporáneo al desarrollo del Sáhara en el norte de África, se formó un bioma de sabana en Europa. Con una combinación de nuevas metodologías estudiaron fragmentos microscópicos de carbón vegetal y partículas de silicato de planta, llamadas fitolitos.

Muchos de estos fitolitos identificados derivan de las gramíneas y particularmente de aquellas que usan la vía metabólica de la fotosíntesis C4, que es común en los pastizales y sabanas tropicales actuales. La expansión global de las gramíneas C4 comenzó hace ocho millones de años en el subcontinente indio y su presencia en Europa era previamente desconocida.

“El registro de fitolitos proporciona evidencia de sequías severas, y el análisis de carbón vegetal indica incendios recurrentes”, expone Böhme. “En resumen, reconstruimos una sabana que encaja con las jirafas, gacelas, antílopes y rinocerontes que se encontraron junto a Graecopithecus“, agrega Spassov.

“La incipiente formación de un desierto en el África septentrional hace más de siete millones de años y la expansión de las sabanas en el sur de Europa pueden haber desempeñado un papel central en la división de los linajes humanos y chimpancés”, continúa Böhme, quien llama a esta hipótesis la ‘historia del lado norte’, recordando la tesis del paleontrólogo francés Yves Coppens, conocida como East Side Story, según la cual el cambio climático en África oriental podría haber desempeñado un papel crucial en este episodio..

Referencia bibliográfica:

Potential hominin affinities of Graecopithecus from the Late Miocene of Europe  PLOS ONE

Messinian age and savannah environment of the possible hominin Graecopithecus from Europe  PLOS ONE

Zona geográfica: España
Fuente: SINC
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